Impulsan clúster nacional de supercómputo e inteligencia artificial
Universidades y centros de investigación se unen para ampliar el acceso al cómputo de alto rendimiento



Número 472
En un acto presidido por la doctora Rosaura Ruiz Gutiérrez, secretaria de Ciencias, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), centros de investigación y universidades firmaron la carta de intención del Clúster Nacional de Cómputo de Alto Rendimiento e Inteligencia Artificial, iniciativa que articulará las capacidades de supercómputo desarrolladas por universidades e instituciones de investigación del país para fortalecer la infraestructura tecnológica nacional y ampliar las posibilidades de colaboración científica.
Al protocolo asistieron el doctor Gustavo Pacheco López, rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM); el doctor Leonardo Lomelí Vanegas, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); la doctora María Lilia Cedillo Ramírez, rectora de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), y la doctora Dena María Jesús Camarena Gómez, rectora de la Universidad de Sonora, entre otras autoridades académicas y científicas de la nación.
Durante su mensaje, la doctora Ruiz Gutiérrez, destacó que este esfuerzo cuenta con el impulso de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones y del Centro Nacional de Tecnologías de Información, con el propósito de consolidar proyectos estratégicos en inteligencia artificial y cómputo de alto rendimiento. En ese contexto, afirmó que Coatlicue, la supercomputadora del pueblo de México y la que se perfila como la más poderosa de América Latina, marcará “un momento de ruptura con los sistemas anteriores”, al abrir una nueva etapa para el progreso digital.
Al tomar la palabra, el doctor Pacheco López, señaló que la UAM aportará al clúster su vocación pública e interdisciplinaria, además de la experiencia acumulada a través de la Delta Metropolitana, iniciativa que por más de dos décadas ha conectado, con fibra óptica, equipos de supercómputo de instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México y el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (CINVESTAV).
El Rector General ponderó que el mundo se encuentra ante una transformación estructural de gran alcance. “Para el año 2030, la IA dejará de ser una herramienta emergente para convertirse en el pilar fundamental de la mayoría de las industrias y de las sociedades”. Explicó que esta transición tendrá como ejes la automatización de tareas cognitivas, el incremento de la eficiencia y la optimización de recursos.
Asimismo, anticipó cambios significativos en diversos sectores económicos. Mencionó que la industria automotriz y aeroespacial integrará robótica avanzada y gemelos digitales impulsados por la IA para optimizar cadenas de suministro y anticipar fallas en maquinaria. Estas innovaciones, añadió, permitirán evaluar el riesgo crediticio de millones de personas que operan en la informalidad o carecen de acceso al sistema bancario.
Su potencial para atender retos asociados a las sequías también es relevante, a partir del procesamiento de datos satelitales y de sensores terrestres que posibilitarán optimizar el riego y prever rendimientos de cultivos estratégicos, entre ellos el maíz y el aguacate. “México necesita consolidar soluciones en cómputo de alto rendimiento para enfrentar desafíos complejos y emergentes, al igual que para promover la soberanía tecnológica y la justicia social”, precisó.
Al concluir su intervención, enfatizó que “cuando las instituciones públicas coordinan sus fortalezas, el futuro deseable de la autonomía científica deja de ser una abstracción para convertirse en una tarea compartida, capaz de imaginarse, gestarse y construirse para el crecimiento de nuestra gran nación”.
Por su parte, el doctor Lomelí Vanegas sostuvo que los avances científicos y digitales del siglo XXI dependen de la generación de grandes volúmenes de información y de la posibilidad de analizarlos con eficiencia, rigor y seguridad.
Consideró indispensable fortalecer mecanismos de cooperación entre instituciones académicas y de investigación de todo el territorio nacional. Dijo que el desafío no solo radica en ampliar los recursos disponibles, sino en aprovechar mejor los ya existentes para que un mayor número de integrantes del Sistema Científico Nacional pueda acceder a ellos.
Para lograrlo, concluyó, se requieren inversiones sostenidas, junto con esquemas de coordinación, reglas claras y modelos de gobernanza transparentes, equitativos y orientados al interés colectivo.
Fotos: Francisco Patiño Salgado