Necesario fomentar en jóvenes habilidades para la paz y el desarrollo
Número 269
*Frente a un escenario de precariedad y violencia este sector es un agente catalizador del cambio
*El doctor Alfredo Nateras fue entrevistado en el marco del Día Mundial de las Habilidades de la Juventud

Es relevante tener presente que los jóvenes en México y América Latina están siendo los más afectados por la precariedad y violencia imperantes en la actualidad, por lo que es momento de enfatizar aspectos fundamentales como la paz y el desarrollo, afirmó el doctor Alfredo Nateras Domínguez, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
En entrevista a propósito del Día Mundial de las Habilidades de la Juventud, que se celebra el lunes 15 de julio y que este año, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), está enfocado en las habilidades hacia la paz y el desarrollo, explicó que ese sector representa un agente catalizador del cambio.
En ese contexto, “se tendría que recuperar el tejido social, esos marcajes de colaboración, empatía colectiva y encaminar en nuestras escuelas, desde la primaria, a trabajar culturalmente el respeto de los derechos humanos y de las diferencias sexuales frente a las comunidades heterosexuales hegemónicas”.
Además, destacó la importancia del respeto para abordar los conflictos, “que no tienen que resolverse a través la violencia, sino desde una perspectiva de género, dando valor a la democracia, la justicia social y la igualdad en el ejercicio de los derechos”.
El académico del Departamento de Sociología de la Unidad Iztapalapa indicó que en esta lógica empleada por México y naciones de América Latina “hay una línea que tiene que ver con los grandes índices de violencia en los que se encuentran nuestras sociedades, por lo que trabajan en una la cultura de la paz que está relacionada con fomentar estas habilidades en términos de la consideración al otro y a las diferencias culturales”.
Así, es fundamental desarrollar capacidades de sensibilidad social respecto de los derechos humanos, donde una de las habilidades debe ser escuchar al otro u otra para entenderle y comprenderle, lo cual posibilitaría una nueva manera de desarrollo comunitario y mejores formas de convivencia social.
En ese aspecto, “las juventudes son clave en términos de que en la mayoría de nuestros países son uno de los actores protagónicos y los que a su vez desgraciadamente también están enfrentados o en situaciones muy difíciles como la precariedad y la violencia”.
En el caso mexicano “con una población cercana a los 130 millones y una tercera parte son jóvenes –entre 33 o 36.3 millones– esta celebración es muy importante”, subrayó el coordinador del libro Juventudes sitiadas y resistencias afectivas (UAM-Gedisa).
En un mundo tan complejo, las destrezas tienen que ver con el lugar social en el que están y destacar las “habilidades de vida”, que no necesariamente se encuentran circunscritas al ámbito educativo escolarizado, sino relacionadas con el modo de resolver conflictos.
Lo anterior “lleva a reconocer que hay una gran heterogeneidad y una gran diversidad, con distintas habilidades, por ejemplo, en cuestiones como las matemáticas o el pensamiento complejo, mientras otros lo pueden ser con las ciencias sociales y humanas o el comercio”, precisó el doctor en ciencias antropológicas.
Sin embargo, lo que se está marcando es que esas destrezas contribuyen a la paz y el desarrollo en términos de escucha, respeto y justicia, “porque ya no son sólo individuales, son colectivas, frente al discurso empresarial neoliberal que pregona que ‘tú eres un líder, un ganador y un triunfador, fomentando cuestiones individualistas que obedecen a lógicas corporativas del desarrollo”, concluyó el docente de la Maestría en Psicología Social.