Sumérgete en Viaje al Centro del Abasto
Número 276
*La exposición fotográfica de Ernesto Ramírez es exhibida en la Casa de la Primera Imprenta de América de la UAM
*Él captura la esencia de los pasillos del principal mercado mayorista y minorista de América Latina




La Central de Abasto es el “estómago de la nación”, una ciudad dentro de otra ciudad ubicada en la alcaldía más poblada de la Ciudad de México (Iztapalapa), ha sido por casi 30 años uno de los proyectos más importantes del fotógrafo documentalista Ernesto Ramírez Bautista, quien en su exposición Viaje al Centro del Abasto, en la Casa de la Primera Imprenta de América de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), regala un asomo por los pasillos del principal mercado mayorista y minorista de América Latina.
Aguzado por los barrios, el paisaje urbano y las historias que forjan las urbes, Ramírez Bautista ha hecho de la fotografía un manifiesto de la vorágine urbana, en el que sus imágenes detonan emociones, golpean y despiertan memorias, haciendo de su trabajo una crónica visual rica en detalles y significados.
Su pasión por la fotografía periodística y documental se desarrolló posterior a su entusiasmo por la crónica, el cual se transformó al descubrir las posibilidades narrativas de la imagen para traducir lo bello, lo humano, lo noble, lo gratificante, lo difícil y lo problemático al lenguaje visual, logrando encontrar una serie de aristas que marcarían el lenguaje de su obra, pero también su mayor reto y herramienta de vida.
Así surgió uno de los primeros proyectos documentales de largo aliento de su trayectoria, fotografiar las venas y el corazón de la Central de Abasto de la Ciudad de México, un proyecto de varias etapas que inició como parte de un reportaje gráfico que realizó por encargo mientras trabajaba para el periódico La Jornada en 1996, que lo dejó cautivado y sorprendido, por lo que al terminar la encomienda decidió continuar esta tarea por su cuenta.
En 1997 cuando aplicó a la beca para Jóvenes Creadores del FONCA, pudo hacer una labor intensa de documentación bajo la tutela de la fotógrafa Mariana Yampolsky. Años después y con apoyo de la misma institución recibió la beca de Fomento y Coinversión que materializó en una intervención callejera con 20 imágenes y un cartel de texto escrito por el cronista y periodista Alejandro Almazán, que fueron reproducidos cada uno mil veces, para ser presentados a pie de calle.
Miles de reproducciones en papel se colocaron con engrudo en los pasillos de la Central o destinadas a las calles, a vitrinas del Metro, a bardas y jardines, así como a distintos rincones de la urbe, lográndose más de 100 exposiciones en el espacio público.
Como un viaje al centro de su archivo, las imágenes que se muestran en este recinto de la Casa abierta al tiempo muestran con maestría la visión del fotógrafo: Una de las imágenes revela a una mujer que es recorrida de pies a cabeza por la mirada lasciva de varios hombres que la rodean muy de cerca, mientras camina por los pasillos de la inmensa Central.
Recostada en un costal de cebollas, una niña mira fija y tranquilamente a la cámara mientras papá y mamá (al fondo del retrato) realizan la faena diaria de pelar innumerables costales de cebolla para ganarse el sustento del día.
La cámara de Ramírez Bautista se esconde detrás de un televisor que capta en una secuencia fotográfica el nerviosismo y la pasión futbolera de un grupo de trabajadores dedicados a la venta de sandias, quienes guardan la esperanza de ver a su equipo ganar.
El acervo completo posee cerca de dos mil negativos en película blanco y negro, y detalla la naturaleza de este espacio –cuya extensión es de 327 hectáreas, es decir, 51 veces el Zócalo capitalino– que tiene una población trabajadora de 75 mil individuos y es visitado por cerca de 300 mil personas cada día.
Durante la inauguración, el doctor Antonio Zirión Pérez, director de la Casa de la Primera Imprenta de América, agradeció a la doctora Yissel Arce Padrón, coordinadora general de Difusión; al maestro David Sánchez Kidwell, titular de la Dirección Académica y Cultural, al Departamento de Antropología de la Unidad Iztapalapa y a todo el equipo del recinto que preside.
La novedosa y atinada propuesta museográfica de esta exposición está a cargo del doctor Henry Erik Hernández, jefe del Departamento de Artes Visuales de la Galería Metropolitana de la UAM.
En representación de la doctora Marcela Villegas, coordinadora general de la Central de Abasto, estuvo Julieta Cruz Trejo, subgerente de Información de Mercados y Relaciones Públicas, quien recordó que este lugar está próximo a cumplir 42 años, por lo que este homenaje abona a la memoria histórica y engrandece a la Central.
La exposición puede visitarse de martes a viernes de 10:00 a 18:00 horas y sábado de 10:00 a 14:00 horas en Licenciado Primo Verdad 10, Centro Histórico de la Ciudad de México. La entrada es gratuita.