Realizan en la UAM 9° Festival Internacional de Videodanza de la Ciudad de México
Número 554
Un cruce entre coreografía y cinematografía
La videodanza abre un abanico de posibilidades para expresar la poesía personal y los conceptos artísticos


La videodanza no es sólo una coreografía grabada, sino un diálogo entre cine y danza que crea un lenguaje propio, el cual fusiona el movimiento del cuerpo con la mirada de la cámara, indicó Yuki Pastrana, directora artística, durante el 9° Festival Internacional de Videodanza de la Ciudad de México: Un cruce entre coreografía y cinematografía.
Las proyecciones de videodanzas nacionales e internacionales se presentaron en el Centro Cultural y Académico Teatro Casa de la Paz de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), donde se abordó la coreografía desde un lenguaje cinematográfico, con la finalidad de crear un acercamiento a la danza desde otra perspectiva.
Pastrana refirió que la videodanza entrelaza la danza y el lenguaje audiovisual, donde el movimiento del cuerpo dialoga directamente con la cámara y las herramientas de postproducción.
La cámara se convierte en un elemento fundamental de la coreografía, no solo grabando, sino también asistiendo con el movimiento a través de la edición, el montaje, los diferentes puntos de vista y las texturas visuales.
Explicó que el lenguaje cinematográfico permite a la videodanza redefinir la percepción del tiempo y el espacio, que pueden volverse fluidos, manipulables y creativos, en lugar de ser una simple reproducción del espacio físico.
El festival presentó un programa de cortometrajes y contenidos audiovisuales con la intención de que las personas se acercaran a la danza desde una nueva perspectiva; se enfoca en cómo el movimiento del cuerpo puede expresar ideas y sentimientos profundos, subrayó.
Es un cruce entre la coreografía y la cinematografía: “en el proceso existe un director de cine en diálogo con un coreógrafo para ponerse de acuerdo y definir el concepto que buscan plasmar; al tenerla en un guion, comienzan a fusionar ambos lenguajes, el corporal desde el movimiento y el visual en tanto a cómo será visto y desde qué ángulos o planos para que se comunique mucho mejor la idea inicial. Es como ver una película con una narrativa que puede ser muy simple o convertirse en un desarrollo complejo y por etapas” detalló.
Las piezas selectas examinan narrativas que van desde lo minimalista hasta lo complejo, incorporando vestuario, sonido, locaciones inesperadas y recursos visuales que amplifican el sentido de cada obra. La directora Pastrana expresó que se trata de un género en crecimiento en México, con creadores que buscan profesionalizarlo y situarlo en el panorama internacional.
Abundó que mediante de la videodanza es posible abordar diversos temas no sólo con el cuerpo en movimiento, sino incorporar palabras en una mezcla de infinitas posibilidades que toman forma con la integración de distintos aspectos de producción, como los diseños de vestuario y sonoro, que acompañan la parte visual, que juega mucho con el contexto o lugar en el que ocurre la realización; una calle, una bodega, una casa, un patio o espacios nunca imaginados.
La directora del festival señaló que el objetivo del 9° Festival Internacional de Videodanza de la Ciudad de México es funcionar como una plataforma para la difusión y consolidación del género artístico, para crear nuevas formas de expresión, que aviven la profesionalización de este campo en México vía la exposición de producciones internacionales de alta calidad.
La UAM, como parte de su misión cultural, organiza y es sede del festival, con lo que allega al público y a la comunidad universitaria un arte contemporáneo innovador, experimental y transformador, que redefine la percepción del movimiento y el tiempo, fomentando la reflexión y la apreciación estética.
En conclusión, aseguró que el festival ofreció a los alumnos universitarios la oportunidad de reflexionar sobre la fusión de lenguajes, la experimentación artística y el fortalecimiento de la videodanza como un género consolidado y en constante evolución.
La videodanza impulsa la colaboración y el trabajo en equipo, desarrolla la conciencia corporal de los participantes y se convierte en una herramienta valiosa para la narración visual y la educación, al tiempo que se adapta a los cambios y a la necesidad de expresión en la sociedad contemporánea.