Arte mexicano, en el corazón de Asia
Número 600
El doctor Rubén Gutiérrez Garza llega con su obra al Centro Vincom de Arte Contemporáneo de Hanoi
La muestra incluye una serie fotográfica, dibujos realizados durante la pandemia y un video que documenta una comunidad nómada futurista



En el corazón de Asia, entre templos budistas, palacios centenarios y avenidas vibrantes, el arte mexicano encontró una nueva voz con la propuesta contemporánea, audaz y profundamente reflexiva del doctor Rubén Gutiérrez Garza, profesor e investigador titular de la Licenciatura en Arte y Comunicación Digitales en la Unidad Lerma de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
Su participación en la primera exposición de arte contemporáneo mexicano en Vietnam, celebrada en el Centro Vincom de Arte Contemporáneo de Hanoi, marcó un hito no solo en su trayectoria personal, sino en el diálogo cultural entre dos naciones que celebran medio siglo de relaciones diplomáticas.
“Vietnam siempre fue un destino al que quería llegar”, confesó, en entrevista, Gutiérrez Garza. Pero no lo hizo como turista; llegó con obra bajo el brazo, con una agenda académica y artística que incluía una exposición, una charla en la Universidad de Bellas Artes de Hanoi y encuentros con artistas locales.
La invitación, comentó, vino directamente de Pablo Lozano, agregado cultural de la Embajada de México en Hanoi, como parte de los festejos por el 50 aniversario de relaciones bilaterales.
La exposición se inauguró el 12 de septiembre en un ambiente festivo que coincidió con las celebraciones de independencia de ambos países, México el 16, Vietnam el 2. “Fue una fiesta mexicana con tequila, tacos y una comunidad diplomática muy unida”, que reunió a embajadores, cónsules y artistas en el Centro Vincom, considerado como uno de los espacios más prestigiosos del sudeste asiático.
Comunidades que no existen, pero nos reflejan
Al referirse a su propuesta en Vietnam, dijo que se compuso de tres elementos: una serie fotográfica titulada Refugios y comunidades accidentales; una colección de dibujos llamada Amigos imaginarios, y un video que complementa la narrativa visual. Las nueve fotografías simulan un estudio antropológico de una comunidad nómada futurista que deja rastros en el desierto: refugios hechos de telas, basura, maletas y objetos de la cultura popular mexicana, máscaras de lucha libre, juguetes de plástico.
“Es una arqueología ficticia que nos confronta con realidades muy presentes: migración, desarraigo, nostalgia y pertenencia”. Los dibujos, realizados durante la pandemia, reflexionan sobre el aislamiento y la necesidad de formar parte de algo, aunque sea imaginario. “Aunque se trata de narrativas ficcionales, están ancladas en problemáticas reales que vivimos día con día”, aseguró.
El video, derivado de la serie fotográfica, funciona como una documentación visual que refuerza la idea de una comunidad que existe solo en la imaginación, pero que deja huellas tangibles. La estética, cargada de simbolismo y crítica social, fue recibida con entusiasmo por el público vietnamita, que mostró gran interés por conocer más del arte contemporáneo mexicano.
La exposición denominada Hola / Xin chào cuenta con la participación de Aarón Eivet y estará en ese país hasta el próximo 12 de octubre.
Hanoi como escenario creativo
Como en cada viaje, Gutiérrez Garza no dejó de crear. En Hanoi filmó un documental experimental sobre el flujo de la ciudad, inspirado en el tráfico que, lejos de ser caótico, se comporta como un río que fluye. “Aprender a fluir en la vida cotidiana, eso es lo que me enseñó Vietnam”. De esta experiencia nacerán nuevas fotografías y un audiovisual que capturan la esencia de una sociedad en transformación.
Aunque aún no define la duración del documental, estimó que podría ser de entre 30 minutos y una hora. “La idea era producir algo, pero con la mente abierta para descubrir. Y lo que descubrí fue una ciudad vibrante, compleja, con capas históricas que se superponen: ruinas ancestrales, palacios centenarios, bunkers de guerra, templos budistas y una arquitectura que mezcla influencias francesas, chinas y locales”.
El mensaje del especialista para estudiantes y académicos es claro: “En México se hace muy buen arte. Históricamente, nuestros artistas han sacado la cara por el país en el extranjero. Lo vimos con Frida Kahlo, Octavio Paz y Diego Rivera. Hoy, en toda exposición internacional, hay al menos un mexicano”.
También invitó a explorar culturas que parecen lejanas, pero que ofrecen aprendizajes profundos. “Vietnam, Tailandia, Tokio (…) son países con un pie en el futuro y otro en el pasado. Tienen respeto por sus raíces, por sus templos, por su historia. Y eso se refleja en su arte, en su comida, en su vida cotidiana”.
La experiencia en Hanoi fue tan intensa que los diez días se sintieron como un mes. “Regresé feliz, con ganas de volver, de seguir aprendiendo, de seguir creando”, anotó.
Desde Lerma hasta Hanoi, la obra de Gutiérrez Garza demuestra que el arte no solo imagina mundos, sino que los construye; y en ese proceso, une culturas, abre caminos y deja huellas que, aunque invisibles, transforman. La UAM, a través de sus docentes y estudiantes, se posiciona como un actor relevante en el escenario internacional, llevando no solo talento, sino pensamiento crítico, sensibilidad estética y compromiso social.
Esta exposición fue una declaración de que México tiene mucho que decir, y que sus artistas, como el doctor Gutiérrez Garza, son los mejores embajadores para hacerlo.
La participación del doctor pone en alto el papel de la UAM Lerma en la formación de artistas contemporáneos. Aunque la carrera de Arte y Comunicación Digitales no se enfoca exclusivamente en la producción artística, ha dado lugar a múltiples casos de éxito; “tenemos estudiantes becarios del Sistema de Creadores, ganadores de concursos”, destacó.
Cada generación realiza una exposición de trabajos terminales, y el nivel artístico va en ascenso. “Ya hay estudiantes con obras dignas de cualquier museo del país”, afirmó con orgullo; además, la Unidad Lerma organiza congresos y coloquios especializados, como el próximo encuentro sobre arte sonoro liderado por Manuel Rocha, figura clave en ese campo.
La carrera ofrece un abanico amplio de posibilidades: diseño web, programación, realidad aumentada, dibujo, tecnología aplicada al arte. “Cada generación sale más preparada, y eso se nota en la calidad de sus trabajos”, aseguró.