Exponen ofrenda dedicada a escritoras mexicanas de plumas rebeldes

Número 518


*Fue montada por el equipo de la Casa de la Primera Imprenta de América, el Faro de Oriente y el Museo de Arte Popular


Enraizada en el corazón del centro histórico de la Ciudad de México, la tradicional ofrenda de la Casa de la Primera Imprenta de América rinde este año un hermoso homenaje a las artes populares, las letras hispánicas y en especial al talento de mujeres escritoras como Elena Garro, Sor Juana Inés de la Cruz, María Luisa Puga, Amparo Dávila y Rosario Castellanos.

Como cada año, esta casa de cultura de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) se pone chula en Día de Muertos con su hermosa ofrenda que luce ataviada por sus más preciosas joyas y libros, vistiendo los colores de su papel picado, perfumada en su aroma a cempasúchil y copal e iluminada con cientos de velas que convocan a estas poderosas mujeres mexicanas, a pasar una noche en la Tierra para disfrutar junto a ellas el mayor legado de la humanidad: el del arte y la cultura.

Los altares de esta ofrenda, que rinden culto a la muerte florida y a las plumas rebeldes femeninas, fueron hechos por todo el equipo de trabajo de la Casa de la Primera Imprenta de América, la Fábrica de Artes y Oficios de Oriente (Faro de Oriente) y el Museo de Arte Popular, quienes para la ocasión contribuyeron con grandes y hermosas catrinas de papel, altas y flacas, pequeñas y regordetas, y una que otra bastante coqueta.

Este lugar, en el que se instaló la primera imprenta del continente americano, recibió con mucho entusiasmo al Colectivo La Zinería, encargados de ofrecer un taller gratuito de autoedición y collage, con la intención de acercar al público al mundo de las autopublicaciones y a los procesos de impresión con tipos móviles.

Dos fanzine realizados por ellos mismos en risografía y dedicados a María Luisa Puga y Elena Garro, fueron intervenidos por los participantes en su parte media, con fragmentos de poemas, opiniones propias, recortes, dibujos y una gama enorme de sellos de goma en muy diversas formas, para vivir y reflexionar sobre los métodos tradicionales de imprenta, tan empobrecidos en las últimas décadas.  

Por ello “este pequeño ejercicio de edición colectiva está pensado para construir un diálogo narrativo con algunas escritoras, que aunque han trascendido a otro plano, se mantienen presentes y fuertes en nuestro imaginario. Editamos hoy con la intención de hacer un reconocimiento a su memoria a través del ejercicio de nuestra enunciación y voluntad para trabajar desde sus palabras” dice el pequeño fanzine.

Durante 18 siglos, hacer textos de cosas tenía mucho más que ver con anudar o trenzar palabras, por ello el vocablo textil y texto mantienen la misma raíz etimológica, de ahí que los huipiles sean para las comunidades los textos que La Conquista nunca pudo quemar, explicaron los talleristas.   

En entrevista, Rubén Cerrillo y María Sánchez, quienes conforman La Zinería. Casita de ediciones gráficas comunitarias, explicaron que este espacio se dedica a las artes del libro como la imprenta, el grabado, la encuadernación y la edición, para recuperar y mantener vivos los oficios manuales y artesanales de impresión, defendiendo a través de la impartición gratuita de talleres de autopublicación, los derechos narrativos, la creatividad y el ser.

“El ejercicio de edición es algo que se ejerce y se ejercita, pero sobre todo se crece y se disfruta si se hace en colectivo”, dijeron los creadores de esta fábrica de publicaciones, y es que “en un cajón tipográfico cabe un universo”, una metáfora que demuestra que en un solo cajón, donde quepan todas las letras, está la posibilidad de plasmar palabras y hacer texto con ellas, que construyan páginas donde quepan universos enteros.

“Este oficio que revolucionó la manera de entender el mundo, ahora está siendo totalmente aniquilado, aún dentro de la llamada profesionalidad, pues cada vez menos maestros saben cómo componer e imprimir con tipos móviles”.

Por ello se han esforzado en rescatar imprentas e historias del oficio, a través de un ejercicio constante y activo de autopublicación y autoedición, llevándolos a aprender y a crear publicaciones con tipos móviles, lo que significa acomodar letra por letra con una espacialidad precisa para ordenar palabras que mantengan en conjunto una presión equidistante de cuatro puntos que permitan organizar una página entera que después podrá ser impresa las veces que se desee.

Esta ofrenda que honra las letras y el saber desde la visión de las mujeres, puede visitarse de lunes a viernes de 10:00 a 18:00 horas y sábados de 10:00 a 15:00 horas, permanecerá abierta hasta el próximo 3 de noviembre en Casa de la Primera Imprenta de América (Lic. Primo Verdad no.10, Centro Histórico de la Cdad. de México, Centro, Cuauhtémoc, 06010 Ciudad de México, CDMX). 

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