Educación y cultura, pilares del futuro de la Economía Social y Solidaria
Número 018
*De ello se habló en el Foro sobre Economía Social y Solidaria para la integración del Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030: Balance y Perspectivas de la Economía Social y Solidaria en México
*Debe hacerse un cambio de mentalidad, para pasar de una lógica de competir a una de cooperar


“Quisiera pensar que algún día en nuestro país, la mayoría de las compras se darán en una lógica de cooperativa, con organismos del sector social y no solo del privado, como parte de una Economía Social para todas las personas”, sostuvo Alexis Vera Sánchez, profesor y especialista en culturas de innovación.
Como parte de su participación en el Foro sobre Economía Social y Solidaria para la integración del Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030: Balance y Perspectivas de la Economía Social y Solidaria en México, realizado en la Unidad Azcapotzalco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), el académico habló sobre las transformaciones que se han dado en la concepción de este modelo de desarrollo.
Refirió que desde hace algunos años en México se detonó un cambio sustancial, “en el que pasamos de una Economía Social muy sectorizada”, a lo que se conoce como una Economía Social en todo, pues se amplió el espectro y ya no solamente está anclada ni se le asocia a los sectores primarios.
Vera Sánchez explicó que, aunque antes se basaba en actividades agrícolas, pesqueras, mineras, entre otras, hoy en día también parte de los servicios de asesoría contable, el desarrollo de tecnologías, el diseño de espacios, el ámbito de la manufactura y el desarrollo de tecnologías de la información.
Lo anterior, dijo, representa un cambio de paradigma en relación con la Economía Social y un tránsito a este modelo de desarrollo en todos los sectores, para lo que se requiere técnica, sofisticación y propuestas de valor que abonen a la creación de empresas innovadoras y la cooperación multisectorial.
Para el docente de la Universidad Iberoamericana, la cultura del capital es el principal obstáculo para tener una Economía Solidaria más desarrollada en México, una visión que se caracteriza por el individualismo, el egoísmo y la competencia, el desarrollo económico por encima del desarrollo social, la destrucción del hábitat y la acumulación como impronta.
Agregó que algunos de los pilares del futuro de la Economía Social en México son la educación y la cultura, pues debe hacerse un cambio de mentalidad, para pasar de una lógica de competir a una de cooperar, y el emprendimiento asociativo e innovador, con empresas que sean capaces de jugar en el tremendo juego del mercado.
Dentro de estos pilares está el desarrollo de capacidades de los organismos del sector social de la Economía, para que sean capaces de consolidar su modelo y la toma de decisiones; así como el ahorro, el financiamiento y las compras cooperativas, para tener alternativas de acceso a capital y otros recursos.
Finalmente, sostuvo que se debe partir de la idea de que la economía social debe pasar de los márgenes a la centralidad; es decir, llevar a este modelo en el centro del desarrollo, con iniciativas, políticas públicas y otras medidas que garanticen el éxito y continuidad de esta transición, apoyándose de actores y organizaciones clave para el futuro, tales como los gobiernos locales y federales, las escuelas y universidades y las empresas y organizaciones.
En la mesa moderada por Fabiola Sosa Rodríguez, académica del Departamento de Economía de la Unidad Azcapotzalco, estuvieron presentes Jesús Ramírez Cuevas, coordinador de Asesores de la Presidencia de la República; y Patricia Couturier Bañuelos, coordinadora de la Red para el Fortalecimiento de la Economía Social y Solidaria de la Casa abierta al tiempo.