UAM: Innovación y Alianzas para una Vida Saludable
Número 050
*En conjunto con la Fundación Aprende con Reyhan implementó un modelo de intervención basado en herramientas tecnológico educativas
*El desarrollo de videojuegos educativos permite incorporarse en los procesos de aprendizaje de escuelas de educación básica
*Con el uso de aplicaciones móviles de realidad virtual se promueven hábitos de vida saludables y fomentan la actividad física


La Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolita (UAM), siempre a la vanguardia, continúa este año con alianzas a fin de mejorar el bienestar y la salud de los ciudadanos, bajo la premisa de ayudar a detener los alarmantes niveles de sobrepeso y obesidad que existen en México.
Con la ayuda de videojuegos educativos en los procesos de aprendizaje en escuelas de educación básica se mejoraron hábitos y estilos de vida entre niños y adolescentes; además se cuenta con la ayuda de aplicaciones móviles de realidad virtual sobre prácticas de vida saludable y de actividad física para la población en general, así como juegos inmersivos diseñados para estimular al usuario a través de la realidad virtual y la aumentada.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) para este año unos 167 millones de personas enfrentarán diversos problemas de salud por sobrepeso u obesidad, mientras que datos oficiales señalan que México ocupa el quinto lugar de obesidad en el mundo, con 21 millones de mujeres que padecen esa situación, con un 41 por ciento de prevalencia, y 15 millones de hombres con un estimado de 31 por ciento.
Ante esa situación y desde hace 18 años, la Unidad Xochimilco de la UAM lleva a cabo una serie de estrategias interdisciplinarias para atender problemáticas de salud relacionadas con la alimentación y el ejercicio, dirigidas a la comunidad universitaria, pero también participa en planteles de educación básica y en instancias gubernamentales del orden federal y estatal.
Además, en colaboración con la Fundación Gonzalo Río Arronte se fortaleció el trabajo conjunto entre los sectores académico público y organizaciones de la sociedad civil y empresarial, para crear alianzas por el bienestar y la salud de los ciudadanos y con ello desacelerar los niveles de sobrepeso y obesidad en el país.
El resultado hasta ahora fue la creación de un modelo de intervención basado en herramientas tecnológico educativas que mediante una plataforma brinda información en materia de nutrición, inocuidad alimentaria, actividad física y aspectos psicológicos.
También desde septiembre de 2023, la sede universitaria firmó un convenio de colaboración con la Fundación Aprende con Reyhan para desarrollar programas conjuntos de investigación, uso de información científica y técnica, servicio social y difusión en los campos científico, cultural y humanístico, señaló Claudia Cecilia Radilla Vázquez, investigadora del Departamento de Atención a la Salud en esa casa de estudios.
Los desarrollos tecnológicos tienen diferentes versiones adaptadas de acuerdo con la etapa de vida y utilizan estrategias personalizadas basadas en las necesidades específicas de niños, adolescentes y adultos. Son aplicaciones gratuitas alojadas en la plataforma de la Fundación Aprende con Reyhan, que preside la doctora Radilla Vázquez.
En las aplicaciones podrán encontrarse rutinas de ejercicio tanto para espacios interiores como casa, escuela o trabajo, como para exteriores, como el jardín, parque o gimnasios al aire libre, mediante rutinas con el uso de la tecnología de realidad aumentada.
También se han creado cursos a distancia que incluyen videos, infografías y lecciones en formato breve y atractivo para educar, motivar y apoyar a todos los sectores etarios en la adopción de hábitos de vida saludable: activarse, alimentarse sanamente, hidratarse, conocer los nutrimentos críticos y aprender sobre el etiquetado frontal, así como identificar las emociones para evitar las conductas de riesgo.
Mediante esas colaboraciones entre la UAM y esas organizaciones de la sociedad civil, se toman datos como peso, talla, así como composición corporal, y se brindan los diagnósticos. Además, se evalúan los estilos de alimentación, actividad física y conductas psicológicas de riesgo, lo que permite enfocar las mediaciones en las necesidades de cada entorno.
De manera continua se monitorea el proceso de avance y se brinda retroalimentación sobre las metas alcanzadas para reforzar la motivación. La intervención puede ser individual o comunitaria, y se basa en los estadios de cambio de Prochaska y DiClemente, que evalúan la etapa motivacional en que está el paciente para llevar a cabo los cambios necesarios.
En un estudio reciente, Radilla Vázquez trabajó con dos mil 710 adolescentes, de los cuales 7.2 por ciento se encontraba en la negación a cambios en sus hábitos, por lo que señaló la necesidad de identificarlos para elaborar estrategias específicas de mediación, lo cual implica que el trabajo debe hacerse de manera diferenciada, de acuerdo con el grado de motivación que presenta cada individuo.
En otros estudios con jóvenes determinó que hay un muy bajo consumo de alimentos saludables como frutas, verduras o leguminosas; en cambio, aquellos que no son recomendables para consumo cotidiano, como bebidas azucaradas, están muy elevados.
Existe una relación intrínseca entre la alimentación y los problemas emocionales entre adolescentes, que se traduce en padecimientos de sobrepeso y obesidad, o la ausencia de hambre. A nivel nacional, hay una prevalencia de sobrepeso de 24.7 por ciento y de obesidad del 18 por ciento en poblaciones adolescentes, y mucho de ello se relaciona con conductas psicológicas inestables, de acuerdo con el estudio.
Cabe recordar que los alimentos desempeñan un papel fundamental para tener una buena salud en cualquier etapa de la vida, ya que son la principal fuente de nutrientes de nuestro cuerpo, aportan energía y macronutrientes como hidratos de carbono, proteínas y lípidos, así como micronutrientes; vitaminas y minerales.
La especialista en Nutrición y Actividad Física instó a toda la comunidad de la Casa abierta al tiempo a participar de estos trabajos de salud dirigidos a mejorar la calidad de vida de las personas.
Dijo que es necesario fomentar una nutrición saludable que incluya los diferentes grupos de comestibles, frutas, verduras, cereales, productos de origen animal, leche, grasas buenas. La alimentación debe estar enfocada de acuerdo al peso, a la talla, a la edad, al sexo, a la actividad física y en general a la situación fisiológica de cada persona.