El Tratado de Aguas Internacionales México-Estados Unidos, ejemplo de bilateralidad y buena vecindad
Número 234
El instrumento firmado en 1944 define la distribución y uso de cauces compartidos y establece derechos y obligaciones de ambas naciones

El Tratado de Aguas Internacionales entre México y Estados Unidos ha sido un referente para el mundo por sus principios de reciprocidad y de buena vecindad con que se ha manejado el concepto de los líquidos fronterizos compartidos desde 1944, cuando se suscribió el documento que establece la distribución y el uso de las aguas de los ríos Bravo y Colorado, asignando derechos y obligaciones a ambos países.
El acuerdo estipula de qué manera se van a compartir las aguas superficiales de tres cuencas principales, la del río Tijuana, en donde se distribuye el bien hídrico para esa metrópoli y San Diego, básicamente; más hacia el Este se encuentra la del río Colorado, que viene del otro lado de la frontera y desemboca en el Golfo del Mar de Cortés, y la tercera es la del río Bravo o río Grande, como se le conoce en Estados Unidos.
Este documento jurídico establece los volúmenes de asignación para cada una de las partes, señaló Alfonso Andrés Cortez Lara, representante de El Colegio de la Frontera Norte, sede Mexicali, en el programa AguaCERO, que conducen Karen Rivera y Sergio Bonilla a través de UAM Radio, 94.1 FM.
De este compromiso deriva una serie de actas con asuntos específicos que se han tenido que ir ajustando a lo largo de la historia.
Previo a 1944, los torrentes del río Colorado llegaban desmesuradamente provocando severas inundaciones, y era agua que no se aprovechaba y se iba directo al golfo del Mar de Cortés y lo mismo sucedía con el río Bravo, que arribaba a territorio estadounidense, pero con el convenio se canalizó parte del líquido para actividades productivas, y ha sido la base del desarrollo regional en la frontera entre ambas naciones.
El integrante de la Red Temática en Gestión e Investigación del Agua subrayó que el Tratado no ha sufrido modificación alguna; “lo que se ha hecho es ajustar a través de las actas, como una especie de adendum, en las que se abordan temas emergentes, tales como las sequías”, indicó el doctor en Desarrollo de Recursos.
No obstante, el texto establece que cuando haya un problema de sequía extraordinaria o fallas en la infraestructura de distribución a nivel de cuenca, deberán tomarse medidas extraordinarias para poder cubrir cuotas.
El compromiso que tiene México con el país del norte es de dos mil 158 millones de metros cúbicos en un periodo quinquenal.
El lustro 2020-2025 se presentó limpio; es decir, sin deuda atrasada, mientras que el que está corriendo presenta ya un déficit, toda vez que apenas se ha cubierto un tercio de lo que se tendría que haber alcanzado, que deberían ser 432 millones de metros cúbicos.
Históricamente se ha llegado a presentar déficit en alguna parte del periodo de cinco años, pero al final se cierra bien.
A pregunta expresa, el especialista apuntó que las presas La Amistad y Falcón, que fungen como moduladores de volumen del agua, “fueron obras que se pensaron junto con el Tratado para distribuir los volúmenes de medida”.
La Amistad se abastece para admitir las aportaciones de los ríos con los que se paga la deuda de recurso hídrico que se tiene que entregar en la cuenca del río Bravo. Ahí se deposita, y a partir de ahí se miden los volúmenes que deben otorgarse a Texas, para la agricultura.
Por su parte, el embalse Falcón recibe también volúmenes del río Bravo que siguen su curso para entregas, cuenca abajo, hacia Tamaulipas, en el bajo río San Juan, y en las áreas de riego de la zona de Matamoros y Reynosa.
El problema es que en la actualidad los niveles de ambas están muy bajos: “hablamos de volúmenes de un tercio debajo de su capacidad”.
Desde mediados de los años noventa del siglo pasado la región norte de México y suroeste de Estados Unidos se encuentran en un periodo de sequía prolongada, “lo que significa que hay un verdadero estrés hídrico, es decir, tenemos menos agua disponible y, sin embargo, la demanda sigue creciendo”, finalizó.