La UAM vincula sus funciones sustantivas en resolución de problemas regionales, nacionales y globales
Número 266
Fueron presentados los avances de consorcios de investigación IPN-UAM-UAEMéx
La investigación interinstitucional ha permitido a las tres casas de estudio reafirmar su compromiso con regiones de influencia más inmediatas


A 50 años de su fundación, esta Institución continúa refrendando su compromiso social por vincular con el entorno sus tres funciones sustantivas, la docencia, la investigación y la difusión de la cultura, afirmó el doctor Gustavo Pacheco López, durante la presentación de los avances de los diez consorcios de investigación conformados por académicas y académicos de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx).
En la Casa abierta al tiempo la vinculación es entendida como una estrategia transversal para el fortalecimiento de estas tres funciones sustantivas, y se ha convertido en un elemento imprescindible para proporcionar la articulación de capacidades, fortalezas, convicciones que potencian las acciones de respuesta institucional para la solución de problemáticas regionales, nacionales y globales.
Lo que hoy nos une es una invitación a ser partícipes de una de estas manifestaciones donde la investigación multi y transdisciplinaria y, en este caso, interinstitucional, ha permitido a estas tres grandes instituciones de educación superior reafirmar su compromiso con nuestras regiones de influencia más inmediatas, declaró en la Unidad Cuajimalpa de la UAM.
El coordinador general para el Fortalecimiento Académico y Vinculación de la Casa abierta al tiempo recordó que en mayo de 2024 fue publicada la convocatoria para proyectos de colaboración IPN-UAM-UAEMéx, con el objetivo de conformar consorcios de investigación entre estas tres casas de estudios, cuyos resultados estarán orientados a la atención de retos específicos que contribuyen al desarrollo del Estado de México.
Se recibieron varias propuestas de las cuales se apoyaron 10 por un comité de evaluación que se integró por personal de las tres instituciones convocantes. Dichos proyectos aprobados abordan diversas áreas estratégicas, tales como el desarrollo territorial, la gestión integral y sostenible de recursos hídricos, infraestructura tecnológica, salud pública y sostenibilidad ambiental, refirió.
Cada una de las instituciones otorgó un financiamiento de 500 mil pesos por proyecto aprobado, “lo que garantizó el desarrollo adecuado de las iniciativas propuestas y su impacto directo en el beneficio de la entidad y sus habitantes”.
La doctora Ana Lilia Coria Páez, secretaria de Investigación y Posgrado del IPN, dijo que en este momento el mundo enfrenta situaciones complejas; “creo que tenemos todos mucha incertidumbre, incluso miedo, pero estoy convencida que la ciencia está por encima de todos aquellos intereses que a veces nos desvían de lo sustancial, que es el bienestar común, el bienestar de las sociedades”.
Añadió que hoy “estamos juntas aquí tres de las universidades más importantes de este país”, y eso significa que estamos encontrando una manera para, a través de la ciencia, poder allanar caminos y estar por encima de todas estas situaciones que nos acongojan de repente, para que sea la colaboración la solución única para poder resolver nuestros problemas”.
José Guadalupe Anaya, responsable de la Unidad de Transferencia Tecnológica de la UAEMéx, en representación del doctor Carlos Eduardo Barrera Díaz, dijo que en esta reunión “nos congrega un propósito compartido y transcendental: movilizar el conocimiento, la ciencia aplicada y la innovación tecnológica hacia la solución de problemáticas críticas que enfrenta el estado de México”.
Esto no es un simple ejercicio académico, sino una convocatoria a la acción interdisciplinaria estratégica y con vocación transformadora, señaló.
El corazón de los consorcios de investigación representa una sinergia virtuosa entre nuestras tres instituciones, pues cada consorcio, al conformarse de manera paritaria y complementaria, no solo refleja nuestras capacidades acumuladas, inaugura una nueva etapa de cooperación horizontal, en que las fronteras institucionales ceden ante las posibilidades del pensamiento colaborativo.
Esta convocatoria exige no solo propuestas técnicas sólidas, sino ética investigativa, sensibilidad territorial y compromiso social. Se trata de generar resultados verificables, con metas claras y de aportar al diseño de soluciones que, más allá del impacto académico, transformen en realidades concretas de nuestras entidades, destacó.
Entre los consorcios que presentaron sus avances estuvo el dirigido por el doctor Joaquín Aspiroz Leehan, de la Unidad Iztapalapa de la UAM; doctoras Liliana Aranda Lara, de la UAEMéx, y Nadia Mabel Pérez Vielma, también de la UAEMéx, titulado Estudio Preclínico de tecnologías híbridas basadas en terapia génica/quimio-radioterapia para tratamiento de neoplasias agresivas.
Aranda Lara explicó que el trabajo busca desarrollar nanotecnología que permita mejorar la respuesta de tratamientos como quimioterapia, radioterapia, pero utilizando la terapia génica, “cuya intención es modificar genéticamente las células de cáncer para que puedan mejorar los tratamientos, ya sean de radioterapia o quimioterapia”.
Otra de las investigaciones colaborativas que se llevan a cabo –Los efectos socioeconómicos de la construcción del megaproyecto del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles y la desecación de la Laguna de Zumpango: desafíos del desarrollo territorial– pretende analizar los alcances de la segregación socioeconómica, los niveles de afectación a los recursos naturales, así como el grado de exclusión digital que generó la construcción del AIFA en los municipios de la región de Zumpango.
Los avances fueron presentados por el doctor Javier de la Rosa Rodríguez, de la Unidad Xochimilco, así como la doctora Julieta Martínez Cuero y el maestro Juan Carlos López García, de la sede Lerma; el doctor Luis Luna Gómez, de Cuajimalpa, así como Enrique Morales del IPN y Aldo Muñoz, de la UAEMéx.
En sus conclusiones preliminares señalan que los máximos logros del desarrollo regional de Zumpango, son su industrialización, crecimiento económico lento pero sostenido, desarrollo tecnológico e innovación, y la capacidad de adaptación y modernización hacia una economía que está cambiando aceleradamente ante la llegada del megaproyecto. “Con base en lo parcialmente investigado, la llegada del AIFA cambiará la economía de la región y tendrá impactos en los próximos 60 años”.
Otros proyectos con avance fueron Modulación de la microbiota intestinal: una alternativa en la atención de pacientes con enfermedad de Parkinson; Correlación de la neuropatía diabética periférica con el deterioro de la función vestibular, auditiva y cardiorrespiratoria en pacientes con diabetes tipo II, y Estrategias socioecológicas para la restauración de la alta montaña en el Estado de México.