La UAM hace un llamado a prevenir enfermedades transmitidas por alimentos y reducir el desperdicio
Número 333
Académico de la UAM fue entrevistado a propósito del Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos
La ciencia juega un papel fundamental en la garantía de la inocuidad alimentaria: Rafael Díaz


Cada 7 de junio, el Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos “nos invita a reflexionar sobre el papel de la ciencia para garantizar que los comestibles lleguen en buen estado y se consuman de manera adecuada, así como reducir el desperdicio de comida”, señaló el maestro Rafael Díaz García, del Departamento de Atención a la Salud de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
El académico de la Unidad Xochimilco sostuvo que “a nivel mundial hay más de 600 millones de personas con afecciones transmitidas por alimentos, lo que representa el 10 por ciento de la población, aquejando principalmente a los niños menores de cinco años”.
La inocuidad alimentaria es crucial para la salud pública en México, cada año, millones de personas en el mundo enferman por consumir comida contaminada, y México no es la excepción, según datos de las organizaciones de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y Mundial de la Salud (OMS), males bacterianos como la salmonelosis, la listeriosis o infecciones por E. coli, han causado la muerte a 420 mil personas.
En tanto que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en el 2022 reportó cerca de 20 mil defunciones por padecimientos infecciosos y parasitarios; en estos casos la temperatura juega un papel significativo, pues es un elemento de riesgo para que un plato en buen estado se contamine”.
Este año, bajo el tema “Inocuidad Alimentaria: ciencia en acción”, la ciencia juega un papel fundamental en garantizar la seguridad, desde la producción hasta el consumo, incluyendo el manejo higiénico y la prevención del desperdicio, que en México alcanza 20 millones de toneladas, “esta cantidad representa el 30 por ciento de la producción nacional de comestibles que se echan a perder por falta de inocuidad, haciéndose presente a lo largo de toda la cadena productiva, siendo el cambio climático el principal factor detonante”, detalló.
Para el académico, en la UAM, la investigación, la docencia y el servicio, son componentes importantes que la Universidad –en su ley orgánica– gestiona en relación con la inocuidad alimentaria, “la investigación busca alternativas para detener o reducir la descomposición de comestibles –nuevas técnicas de manejo y control de temperatura–; la docencia capacita a estudiantes en el control sanitario y de servicio de alimento, mientras que el servicio incluye la difusión para la prevención y el control de enfermedades”, explicó.
La manipulación inadecuada, especialmente mariscos, carnes y pescados, puede causar padecimientos graves. Aunque algunos alimentos como las frutas, pueden consumirse crudos sin riesgo, otros requieren de lavado –las verduras– y cocción adecuada –carnes y pescados–, “los mariscos generan mayor riesgo porque la gente tiende a comerlos crudos y si no se tiene cuidado de que el producto esté fresco puede perjudicar gravemente la salud”.
Ante la falta de información en medios de comunicación convencionales, el maestro Díaz García en colaboración con UAM Radio 94.1 FM, presenta cada lunes Frecuencia Nutricional, donde expone temas en el control y prevención de enfermedades intestinales; “es un programa transmitido desde hace 14 años, en el que hablamos de diversos casos de intoxicación alimentaria por el mal manejo de un producto, cuestiones que la comunidad debe saber, y nosotros como Institución tenemos el compromiso de acercarnos a la sociedad en asuntos vinculados directamente con su salud”, dijo.
Por ello, los egresados de la UAM en su deber y compromiso con la sociedad, se vinculan y hacen colaboración en el exterior, “los alumnos de la carrera de Nutrición –en su último trimestre– tienen que presentar dos de tres módulos optativos, el más solicitado es Control sanitario y Servicio de alimentos, en el servicio social, desarrollan diversas actividades para su formación profesional, en particular la importancia de la inocuidad alimentaria, a través de material educativo y prácticas profesionales dando prioridad principal a la salud pública”, puntualizó.
Asimismo, el maestro Díaz García subrayó la importancia de la Norma Oficial Mexicana NOM-251-SSA1-2009, que regula las prácticas de higiene en el procesamiento de alimentos, pero que requiere una urgente actualización, ya que no se ha modificado en más de 15 años, a pesar de que la ley exige revisión cada cinco.
“La Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) son los organismos clave en este proceso, pero se necesita una mayor articulación entre los sectores público, académico e industrial”, enfatizó.
El asesor interno de servicio social y sus alumnos generan contenido audiovisual claro y directo de las dinámicas de control sanitario y servicio de alimentos, que los jóvenes gestionan en hospitales, comedores institucionales o en el hogar, y que la comunidad puede visitar e informarse en Frecuencia Nutricional en sus plataformas digitales Facebook, Instagram, Spotify, YouTube y UAM Radio.
Esta fecha es un compromiso en conjunto tanto del gobierno, la industria y la sociedad, así como de la ciencia hacia la acción para generar dinámicas que coadyuven en labores articuladas entre todos los entes, en aras de una mejor salud pública para generar y practicar dinámicas de problemas alimentarios que pueden prevenirse con prácticas adecuadas.