Aparar la memoria ocontarse a través de la historia de un saber-hacer
Número 350
La exposición muestra el trabajo de Aurora Alcaide Ramírez, artista nacida en Córdoba, España
La creadora explora las relaciones entre el archivo familiar y los cambios que ha traído consigo la modernidad
Se presenta en el Centro Cultural Casa Del Tiempo hasta el viernes 8 de agosto de 2025



Un ejercicio que se sitúa en la evocación creativa, la exploración de la propia experiencia y los afectos que se construyen a partir de los vínculos cotidianos, así es la apuesta de la artista Aurora Alcaide Ramírez, quien presenta parte de su obra en el Centro Cultural Casa del Tiempo de la Universidad Autónoma metropolitana (UAM).
La exposición Aparar la memoria, muestra el trabajo de la artista nacida en Córdoba, España, quien parte de un proyecto autobiográfico de largo aliento, mediante el cual ha desplegado preocupaciones humanas y problemáticas que dan cuenta de los cambios que ha traído consigo la modernidad.
En este ensayo plástico que integra fotografía, instalación video y collage, Alcaide Ramírez recurre a los recuerdos de su padre de oficio zapatero como elemento detonador, para explorar cómo opera la memoria, sus alcances, la fragilidad de algunos momentos, así como la resistencia de los procesos afectivos en el tiempo.
Consecuente a tal objetivo, la creadora recurrió a una arqueología doméstica con la que pudo recabar restos materiales para convertirlos en fuente de información sobre su pasado, indicios que halló en un contenedor de materiales en el taller de reparación de zapatos en su casa familiar en la ciudad de Montilla.
Para ella las cuerdas e hilos, los adhesivos, las suelas de goma, los refuerzos y retazos de piel representaron materia fértil de creación: una invocación en el tiempo de una época casi perdida, cuando frente a la compulsión obsesiva de comprar algo nuevo, se optaba por reparar aquellos objetos que aún tenían mucha vida útil.
Tal como refiere la coordinadora general de Difusión de la UAM, doctora Yissel Arce Padrón en el texto de bienvenida, el proyecto de la artista muestra algunas de las tesituras críticas que ha venido construyendo en torno a las relaciones entre arte y memoria, para dar cuenta de “prácticas laborales artesanales en desaparición que nos permiten volver a tejer conexiones”.
Entonces, y siguiendo el lema de Lo personal es político, se puede entrever en este gesto autorreferencial los impactos de los procesos de industrialización y producción en gran escala en los que se basa el capitalismo, las migraciones y los desplazamientos, así como las luchas de resistencia que desafían las estructuras de poder y la defensa de la identidad”.
La suya no es solo una apuesta narrativa a partir de saltos al pasado, a la historia y a los archivos de familia, sino una exploración cálida y afectiva de la propia identidad, un diálogo con el espectador mediante la cual se reactivan, actualizan y amplifican algunos momentos de su proceso vital.
Esto se puede ver, por ejemplo, en la serie Zapatería, una selección de fotografías en blanco y negro que forman parte de la obra original, en la que se ve a un hombre zurciendo y acabando una pieza de piel, con planos a detalle que permiten apreciar la dedicación de este oficio y el trabajo minucioso que implica.
Otra obra que se sitúa al centro de la sala es Tapas y medias suelas: 500 pesetas #8, una instalación de cordones de cuero, acrílico y tinte para el calzado sobre lienzo y papel de algodón. Esta especie de urdimbre resignifica los materiales cotidianos de la labor artesanal para convertirlos en una pieza de piel colorida que evoca la materialidad.
La exposición Aparar la memoria se presenta en el Centro Cultural Casa del Tiempo hasta el viernes 8 de agosto de 2025 en el recinto ubicado en Gral. Pedro Antonio de Los Santos 84, San Miguel Chapultepec.