Continúa rehabilitación y modernización de espacios en la Unidad Iztapalapa de la UAM
Número 353
Presentar avances en la reconstrucción del edificio de laboratorios afectado por el sismo de hace ocho años y el reforzamiento de la biblioteca
El rector general, José Antonio De los Reyes Heredia, explicó los retos enfrentados desde la planeación de las obras hasta la recuperación de fondos




La Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) dio un paso significativo en la consolidación de su infraestructura en la Unidad Iztapalapa, presentando avances en la rehabilitación del edificio de laboratorios afectado por el sismo de hace ocho años y el reforzamiento de la biblioteca, ambos proyectos fundamentales para la comunidad universitaria.
El rector general de la UAM, doctor José Antonio De los Reyes Heredia, explicó que la gestión ha enfrentado múltiples retos desde la planeación de las obras hace más de 10 años, pasando por la falta de permisos de construcción en algunos módulos, hasta la recuperación de fondos asignados, pero resaltó el trabajo hecho por administraciones anteriores, especialmente en la obtención de recursos federales que permitieron continuar con los proyectos.
“La reconstrucción del edificio de laboratorios ha sido un proceso complejo debido a las características del terreno y las condiciones estructurales necesarias para albergar espacios de investigación. La rehabilitación ha requerido ajustes en la asignación de contratos y la gestión de remanentes presupuestarios, lo que ha permitido avances significativos en la habilitación de las primeras fases del edificio. Actualmente, se trabaja en la última etapa para garantizar un espacio seguro y funcional para las actividades académicas”, dijo.
Acompañado de la secretaria general y la rectora de la Unidad Iztapalapa, doctoras Norma Rondero López y Verónica Medina Bañuelos, respectivamente, así como autoridades académicas, señaló que el proceso ha enfrentado cambios en las empresas adjudicatarias hasta rescisión de contratos y limitaciones presupuestarias, lo que ha requerido una gestión estratégica para asegurar los recursos necesarios. “Gracias a subsidios federales y remanentes institucionales, la universidad ha logrado completar las fases iniciales y se encuentra en proceso de finalizar el último tramo de la obra”.
Asimismo, el rector general subrayó la importancia de la biblioteca como el corazón académico y el esfuerzo efectuado para su reforzamiento estructural y su rediseño. “La modernización de este espacio responde a la transformación global en el acceso a la información y la digitalización de los medios de consulta, por lo que la UAM busca adaptarse a estas nuevas realidades”.
Por su parte, la doctora Rondero López ofreció un informe sobre los avances en la reconstrucción del edificio afectado por el sismo en la Unidad Iztapalapa, destacando que las obras han logrado importantes progresos y están próximas a su conclusión.
Describió que la planta baja, el primer y segundo piso ya han sido entregados y que el cierre de la entrega del segundo nivel se encuentra en proceso. “La historia de este edificio ha estado marcada por distintos momentos administrativos y financieros, incluyendo cambios en las empresas adjudicatarias y la rescisión de contrato con la primera compañía encargada de la obra, lo que llevó a reajustes en la ejecución del proyecto”.
Para asegurar la continuidad de los trabajos, se han realizado contratos diferenciados por niveles, permitiendo avanzar conforme a la disponibilidad de recursos. Actualmente, la empresa responsable ha logrado consolidar el desarrollo de las instalaciones de servicios, voz y datos, elementos esenciales para garantizar el funcionamiento integral del edificio, apuntó.
La doctora Rondero López subrayó que, debido a la naturaleza del inmueble, que albergará laboratorios, se ha requerido una infraestructura especializada con un alto costo y un cuidadoso proceso de instalación, al tiempo que destacó que el tramo final del edificio ya ha iniciado y, afortunadamente, “ha sido asignado a la misma empresa que ha trabajado en las fases previas, lo que garantiza continuidad en el ritmo y calidad de los trabajos”.
Finalmente, expresó su confianza en que el edificio pronto estará completamente operativo y en condiciones óptimas para las actividades académicas, científicas y administrativas que ahí se desarrollarán. “Con estos avances, la Universidad Autónoma Metropolitana reafirma su compromiso con la comunidad universitaria y el fortalecimiento de su infraestructura académica”.
En el evento, el Rector General de la UAM también destacó que la transformación de las bibliotecas a nivel mundial responde a la evolución de los medios de almacenamiento y al tránsito de las publicaciones impresas hacia formatos digitales. “La universidad ha asumido el reto de replantear el modelo de biblioteca que mejor se adapte a las necesidades actuales y futuras de la comunidad universitaria”.
Aunque aún quedan fases pendientes para la conclusión total de la obra, la etapa entregada permitirá brindar servicios esenciales a estudiantes e investigadores. Enfatizó la importancia de la participación de la comunidad en la definición del nuevo modelo de biblioteca, promoviendo un espacio digno de la excelencia académica y la producción científica que caracteriza a la institución.
Con esta modernización, la UAM reafirma su compromiso con la mejora de sus espacios educativos y la consolidación de una biblioteca acorde a los tiempos actuales. “La comunidad universitaria podrá disfrutar de un recinto renovado que, además de fortalecer la docencia y la investigación, servirá como punto de encuentro para el intercambio de conocimientos y la construcción de nuevas perspectivas académicas. Con estos avances, la UAM se posiciona como una institución que apuesta por la innovación y el acceso a la información de manera eficiente y moderna”, puntualizó.
Por su parte, la rectora de la Unidad Iztapalapa, aseguró que el proceso de reconstrucción ha representado un reto significativo para la comunidad universitaria, especialmente para la División de Ciencias Biológicas y de la Salud (CBS), que fue una de las más afectadas por el sismo de hace ocho años. Durante la entrega de avances en la biblioteca y el edificio de laboratorios, reconoció el esfuerzo de docentes, investigadores y estudiantes, quienes han mantenido sus actividades en condiciones adversas.
“Las dificultades en infraestructura no han impedido que la comunidad de CBS continúe con su labor de investigación y docencia, demostrando un alto nivel de compromiso con la universidad. La reconstrucción ha sido un proceso prolongado, pero los resultados ya comienzan a ser visibles, con espacios reforzados y adecuados para el desarrollo académico”, apuntó Medina Bañuelos.
Aunado al impacto en CBS, otras divisiones han participado activamente en el proceso de recuperación, colaborando en diversas iniciativas para mejorar las condiciones. “La reconstrucción de la Unidad Iztapalapa no solo se ha centrado en la rehabilitación de edificios, sino también en la creación de entornos seguros y funcionales que garanticen el bienestar de la comunidad universitaria”.