La comunicación de la salud, un enfoque para el bienestar comunitario
Número 366
Importante adaptar la información científica a necesidades y contextos culturales de las poblaciones
La divulgación del conocimiento en la salud es crucial para las infancias

La comunicación de salud es una herramienta vital para prevenir enfermedades, dijo la maestra Ana Laura González Zambrano, profesora de Comunicación y Periodismo en la Facultad de Estudios Superiores Aragón, UNAM, en la ponencia Comunicación de la Ciencia y de la Salud: acciones para sociedades interculturales, organizada por la Dirección de Comunicación del Conocimiento de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y por Falling Walls Engade Hub México.
En los últimos años las instituciones de salud han implementado la comunicación como parte de las acciones y estrategias para la prevención y cuidado de enfermedades. Sin embargo, es necesario retomar los estudios sobre la comunicación de la ciencia y de la salud, para analizar por qué ésta no ha sido suficiente para mitigar los efectos de algunos padecimientos, explicó la maestra González Zambrano, al iniciar su ponencia.
La comunicación ha experimentado cambios significativos debido a distintos fenómenos, como las posibilidades digitales y las tendencias en las culturas de investigación que buscan el impacto y promueven la interacción y la colaboración con actores de la sociedad interesados.
En esa vertiente, añadió que la comunicación de la ciencia y de la salud debe ser un medio amplio para ver las exigencias sociales y acercar la ciencia a la población, evitando desigualdades de acceso a la información y reconocer otros conceptos y prácticas para generar una inclusión social en los diversos grupos culturales.
La especialista subrayó que la sociedad debe “apropiarse del conocimiento”, pues es fundamental para mejorar la salud pública y el bienestar general. Esto permite que las comunidades participen activamente en la creación, difusión y aplicación del conocimiento científico y tecnológico relacionado con la salud, lo que a su vez empodera a los individuos y grupos para tomar decisiones informadas y mejorar su calidad de vida.
La intervención comunitaria en la investigación y la innovación en salud consiente generar conocimientos notables y adaptados a las necesidades locales, lo que impulsa el desarrollo científico y tecnológico. “Al participar en la creación y aplicación de soluciones de salud, las comunidades pueden mejorar sus indicadores, aumentar la esperanza de vida y disfrutar de un mejor bienestar social”.
Para comunicar ciencia y salud en contextos interculturales, es crucial considerar la diversidad, los conocimientos, creencias de las personas y la forma en que se comunican. Es importante adaptar el lenguaje y los mensajes a cada audiencia, usando métodos comprensibles y respetando las diferencias culturales, resaltó.
No reconocer las prácticas de cuidado de la salud tradicionales puede llevar a la pérdida de conocimientos ancestrales y a la desvalorización de la diversidad, estas prácticas pueden ayudar a los profesionales de la salud a comprender mejor las necesidades y creencias de sus pacientes.
Destacó la importancia de fomentar la creación de espacios de diálogo intercultural en ciencia, donde se puedan compartir experiencias, conocimientos y perspectivas, diseñar campañas de salud que consideren las diferentes creencias y valores de las comunidades y que promuevan la participación de sus miembros.
Abundó que la divulgación del conocimiento en la salud es crucial para las infancias, ya que contribuye a su desarrollo cognitivo, emocional y social, además mejora su comprensión del mundo que les rodea y promueve conductas saludables. Las acciones para lograrlo se basan en la adaptación del lenguaje y los mensajes, así como de utilizar herramientas educativas, involucrar a los padres y cuidadores, crear espacios seguros donde los niños puedan explorar y preguntar sobre ciencia.
En el tema de formación académica, hizo énfasis en promover cambios en los planes de estudio que incluyan la interculturalidad en la comunicación de la salud, ya que es fundamental obtener una perspectiva intercultural en las asignaturas de comunicación, medicina, enfermería y áreas relacionadas.
Esto implica analizar la influencia cultural en las prácticas sanitarias, la comprensión de las diferentes formas de expresar la enfermedad y la importancia de una comunicación asertiva y respetuosa entre profesionales de la salud y los pacientes.
Los beneficios de esta integración en los planes de estudio pueden contemplar, la preparación de los profesionales para trabajar en un mundo globalizado y diverso, la contribución a la promoción de la equidad en la atención de pacientes reconociendo sus diferencias culturales.
La ponencia transmitida de manera virtual concluyó con una reflexión, donde la maestra González Zambrano, dijo que la divulgación de la salud en un contexto intercultural exige un enfoque holístico que considere las dimensiones culturales, lingüísticas y sociales de las comunidades. Superar los desafíos y aprovechar las oportunidades requiere de un compromiso continuo con equidad, respeto y participación comunitaria.