La Casa del Tiempo de la UAM abrió sus puertas a la Fiesta del Maíz, Flor y Canto


Número 403


*Participaron artesanos y productores con venta de productos derivados del maíz y el cacao

*Esta actividad contribuye a reflexionar la forma de defender el patrimonio natural y cultural que es el maíz

*Todo lo que hagamos tiene que ver con cómo sostener la vida sobre la tierra: Cynthia Martínez


“Patria: tu superficie es el maíz, tus minas el palacio del Rey de Oros, y tu cielo, las garzas en desliz y el relámpago verde de los loros”, escribe Ramón López Velarde en La suave Patria, poema emblemático que da cuenta de la importancia que esta planta gramínea tiene para el pueblo de México.

El fomento del maíz, su consumo y preservación, así como sus bondades en el campo mexicano, quedó de manifiesto en la Fiesta del Maíz Flor y Canto, que se realizó en el Centro Cultural Casa del Tiempo, de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

La actividad se inscribió en el marco del Día Nacional del Maíz que se conmemora cada 29 de septiembre, con la intención de reconocer el relevante papel que juega en la economía nacional, en la alimentación, en la cultura y en la vida de los mexicanos.

Diversos artesanos y productores, venta de productos derivados del maíz y el cacao, charlas, presentaciones de libros, música, danza y poesía en voz alta confluyeron en dicho recinto universitario ubicado en la colonia San Miguel Chapultepec.

Los asistentes no sólo deleitaron su paladar con elotes tiernos de diferentes colores, esquites, galletas, tamales, dulces, atoles y bebidas tradicionales como el tascalate, sino que también pudieron adquirir originales creaciones como aretes con formas de mazorca, blusas bordadas y collares y pulseras elaboradas con granos de distintas variedades de maíz.

“Es la primera vez que conmemoramos esta fecha en forma tan amplia y con una perspectiva de cultura ambiental, precisamente porque pensamos que estamos en un momento en donde todo lo que hagamos tiene que ver con cómo sostener la vida sobre la tierra”, aseguró la maestra Cynthia Martínez Benavides, directora del Centro Cultural Casa del Tiempo.

En el marco de los 50 años de la UAM “nos parece muy importante rescatar los valores fundacionales de la Institución y su compromiso social con todos los sectores del país y el del campo es uno importantísimo que se debe valorar como parte pilar de nuestra cultura”, señaló.

“Nos alimentamos de la tortilla, nos alimentamos del maíz, nos alimentamos del tamal, del taco, así que es necesario reflexionar lo que estamos haciendo para sumarnos a defender nuestro patrimonio natural y cultural que es el maíz”.

La maestra Martínez Benavides manifestó que abrir estos espacios para que las personas conozcan la variedad del maíz, su sabor y los procesos de protección de semillas contribuye a preservar el patrimonio cultural, pero al mismo tiempo, lo vulnerable que puede ser.

“Tenemos que conmemorar aquello que está vivo y que debemos defender de una manera más clara; la Universidad hace varias actividades en donde se vincula a los pueblos con los campesinos y con los productores, pero creo que a nuestra comunidad también tendríamos que invitarla a que conozca toda esta riqueza, porque a veces los que estamos en las ciudades creemos que todo está en la Ciudad de México y que afuera no hay nada y al contrario”.

Hay que mirar los aprendizajes desde distintos lugares, “tenemos que aprender a ser menos invasivos y a tener una menor huella ecológica, ser más empáticos y fortalecer el tejido social”, indicó en entrevista.

Como parte de la programación se efectuó la Ceremonia de Creación del Tlalmanalli, expresión cultural de la cosmovisión del pueblo nahua, en la que se encuentran representados los cuatro elementos, para encomiar la conexión con el cielo y la tierra y se llevó a cabo un taller de bordado Tsotsil con la artesana Esmeralda Méndez, originaria de Chenalhó, Chiapas.

Además, con el apoyo del museo Cencalli se exhibió un par de piezas de su acervo y en las rejas exteriores del Centro Cultural se pudieron apreciar recuadros pintados con 12 formas de nombrar el maíz en distintas lenguas.

El doctor Luis Llanos Hernández, investigador de la Universidad Autónoma de Chapingo, ofreció a los asistentes la charla La Importancia del Maíz Nativo y la Soberanía Alimentaria en México.

Gerardo Angoa, artista del municipio de Ixtenco Tlaxcala, abordó la experiencia sobre el Cultivo del Maíz y su Preservación, además de que se exhibieron cuadros hechos con semillas, característicos de esta región del país.

Fue presentado el libro La Milpa gráfica, el cual ilustra diez palabras del vocabulario milpero con trabajos gráficos y artísticos, así como textos periodísticos que logran plasmar los entornos de México; Arturo Deuchler habló de la Nixtamalización y se contó con lectura de poesía en voz alta a cargo de Ingeborg Montero, del colectivo Vaya Tacubaya.

A esta celebración se sumó la Compañía del Tecnológico de Monterrey campus Ciudad de México con una presentación de danza folclórica.

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