Analizan la veneración de las ruinas a la contemplación de monumentos no consagrados
Número 415
*El tiempo de las ruinas, de Mario Rufer y Cristóbal Gnecco, fue presentado en la Feria Internacional del Libro Monterrey 2024

Cecilia Perezgasga Ciscomani y María Teresa Cedillo Nolasco
Existe hoy en día un boom de lo patrimonial y su consiguiente problematización objeto de veneración de salvaguarda que ha despertado el interés por indagar qué hay detrás de esos procesos y en la desvalorización de otros espacios, otras poblaciones y otras prácticas culturales al mismo tiempo, cuestionamientos que son desarrollados en la obra El tiempo de las ruinas, de Mario Rufer y Cristóbal Gnecco, presentada en la Feria Internacional del Libro Monterrey 2024.
La idea de la publicación nació hace siete años en un congreso sobre patrimonio y patrimonialización que se hizo en Buenos Aires, Argentina, señaló el doctor Rufer, académico del Departamento de Educación y Comunicación de la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), quien creó el bosquejo junto con el coeditor del volumen, doctor Gnecco, profesor investigador de la Universidad del Cauca, Colombia, entre ambos efectuaron esta compilación.
En entrevista el doctor Rufer indicó que a lo largo de sus casi 500 páginas, los escritos se cuestionan si convertir algo en vestigio venerable, sustraída de la experiencia, fuera paralelo a la invisibilización del arruinamiento de muchos otros espacios, poblaciones, barrios, lugares y objetos que son sagrados para muchos pueblos o comunidades. Fue este el pilar para hacer un libro que tomara distintos casos sobre dos vertientes de la noción de ruina.
Por un lado, la retórica patrimonial, lo que los estudios de patrimonio y los departamentos de patrimonialización de los estados han creado e instituido como ruina, “y que nos recuerda cuan inmiscuidos estamos con el pasado” y, por otro, lo que en el texto llaman las ruinas no consagradas, las ruinas desinvestidas, las trampas de lo cotidiano, apuntó el académico de la Casa abierta al tiempo.
De acuerdo con el docente de la Unidad Xochimilco, la obra está organizada como si fuera una pieza musical, con una obertura, una entrada, un interludio y una coda. La obertura le fue asignada sin dudarlo a la doctora argentina Carina Jofré, quien al leerlo escribió una retroalimentación que encantó a los editores; su narración quedó como una especie de prólogo extendido que se intitula Gestos de diseminación.
En un primer acto se condensan los relatos de lo conceptual, lo que habla de la ruina, el tiempo, el fragmento; luego viene el interludio, que contiene una obra clásica, La Nostalgia por las ruinas, de Andreas Huyssen, uno de los grandes escritores sobre patrimonio, escrito que aparece por segunda vez traducido al español y que originalmente se publicó en los años 90 del siglo XX, puntualiza.
Casi 30 años después, resuena en los actuales procesos de arruinación del capitalismo extractivo. El texto brinda elementos para hacer un análisis propio para América Latina, luego se desarrolla un segundo acto que despliega algunos casos específicos sobre México, Argentina, Colombia, Venezuela, e incluso sobre Sudáfrica y Estados Unidos, y una coda escrita por el coeditor Gnecco.
En sus páginas se hace una crítica a la glorificación de ciertos pasados; “miramos los vestigios gloriosos de Teotihuacán, de Chichén Itzá, Machu Picchu, el Camino de los Incas, como algo digno de veneración, pero con ello se oculta la violencia por la cual son ruinas, las violencias de conquista, de despojo, de saqueo, la violencia que produjo la propia actividad y retórica arqueológica en la medida en que para salvaguardar el sitio arqueológico se expropian hectáreas a comunidades aledañas que habitan ahí desde hace siglos”, subrayó Rufer.
Hay otras manifestaciones del paso del tiempo y de la forma en que arrasa el capitalismo tardío, como los canales de aguas negras en la Ciudad de México que afectan de una forma brutal a una parte muy importante de la población, como lo refiere el texto de Sandra Rozental llamado Cuerpos de agua. La materia oscura de la ciudad.
Otras expresiones de procesos de arruinación de naturaleza o de paisaje se plasman en la colaboración de María Isabel Galindo titulado El mar se lleva la playa que trajo: huellas de un mundo inundado, resultado de procesos de erosión y de descuido del equilibrio entre comunidades y naturaleza inducido por la industrialización.
Así, se plantea la crítica a los procesos de glorificación de las ruinas, al tiempo se invita a mirar otros espacios. El libro está pletórico de imágenes que acompañan las narrativas y no son sólo una ilustración inerte, sino un diálogo entre texto e imagen.
Durante la presentación, la doctora Yissel Arce Padrón, coordinadora general de Difusión de la UAM, destacó que El tiempo de las ruinas es una obra que aborda la compleja intersección entre temporalidades y la producción de narrativas sobre la nación, a través del análisis tanto en su sentido físico como metafórico, o para precisar, de los procesos de arruinación y modernidad.
“Ruina y capitalismo extractivo, ruina y proceso de patrimonialización, su uso en la política, sus efectos despolitizadores y sus desacuerdos, son abordados en el libro -y cito al doctor Rufer- para potenciar desde ahí un concepto de arruinación que plantea las preguntas más inquisitivas de la propuesta: ¿cómo las formas de violencia en torno a la preservación patrimonial estatal o corporativa despojan a los sujetos del presente de lugares, tierras y territorio? y ¿qué efectos produce la duplicación como operación política con la que los estados reconocen el patrimonio cultural de pueblos y comunidades, al tiempo que de manera inmediata les quitan recursos naturales, entorno y paisajes?”.
La doctora Arce Padrón dijo que los autores ofrecen una recopilación de ensayos en los que examinan cómo las ruinas, ya sean arquitectónicas, culturales o sociales, no sólo son vestigios del pasado, también huellas políticas, espacios simbólicos en disputa y canalizadores de reflexión y cambio”.
Es un ejemplar académico, pero al mismo tiempo accesible y con lenguaje claro, en el que cada ensayo, desde distintas áreas como Historia, Antropología, Arqueología, Estudios visuales, ofrece un enfoque enriquecido con investigaciones profundas y ejemplos que permiten una lectura dinámica y enriquecedora, puntualizó.