La UAM debe articular capacidades para convertir el conocimiento en motor de bienestar y prosperidad
Número 426
El nuevo rector general de la Casa abierta al tiempo fue entrevistado en la emisora radiofónica institucional
La ciencia debe ser el punto de apalancamiento una economía nacional cimentada en la innovación que busque la transformación social y en el bienestar comunitario
En el ámbito universitario es fundamental, más allá de erradicar la violencia, procurar el bienestar de la comunidad


En su primer día de su gestión, el doctor Gustavo Pacheco López afirmó en entrevista para UAM Radio 94.1 FM, que la Casa abierta al tiempo es una Institución potente que tendrá que articular sus capacidades para convertir el conocimiento en un motor de bienestar y de prosperidad.
En lo que fue la primera entrevista como titular de la Rectoría General de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), señaló que no es suficiente generar conocimiento y educar, sino que “se necesita transformar realidades”, para ello “tenemos una ruta que nos hemos planteado colectivamente”.
Luego de manifestar su orgullo por ser el primer Rector General egresado de esta casa de estudios, reconoció que su administración no empieza de cero, dado que “llevamos una trayectoria institucional de 51 años de trabajo y la gestión que culmina –encabezada por el doctor José Antonio De los Reyes Heredia– entrega una serie de resultados positivos que continuaremos intensificando”.
Indicó que en 2025 y entrado el siglo XXI “existe una serie de retos para la humanidad, como la sostenibilidad y el cambio climático, y una agenda 2030 de la ONU que parecería haberse olvidado en momentos de conflictos bélicos que creíamos ya superados”.
Frente a ello, México deberá convertirse para ese año en la economía número diez del orbe, de acuerdo con el Plan México, “que nos posicionaría como líderes, no solo regionales, sino mundiales”; por lo tanto, es un desafío en este momento vincular las capacidades de la nación para llevar a cabo esa transformación.
En dicho plan se ha proyectado la ciencia como el punto de apalancamiento para transformar a una economía basada en la manufactura, en una cimentada en la innovación y, consecuentemente, en la transformación social y en el bienestar comunitario.
Como universidad pública, la UAM también tendrá que articular las capacidades de una Institución potente “para convertir el conocimiento en un motor de bienestar y de prosperidad, pues no es suficiente generar conocimiento o educar, es necesario transformar realidades y generar bienestar y prosperidad”, enfatizó.
Agregó que la Agenda Estratégica de Gestión Institucional prevé un escenario al 2030 que implica una serie de planes adicionales que relacionan a la mayor parte del plan de trabajo propuesto para esta gestión, el cual no es una idea exclusivamente personal, sino la operativización de planteamientos colectivos que se dieron en los últimos dos años.
Sobre los temas de género, diversidad, interculturalidad, inclusión y erradicación de las violencias en la comunidad universitaria, observó que “hemos avanzado, sin lugar a dudas, pero tenemos pendientes”; en particular, hay una deuda histórica con las mujeres y con los grupos minoritarios.
En ese sentido, la creación de la Defensoría de los Derechos Universitarios y del Protocolo para Atender la Violencia por Razones de Género han sido aciertos que se complementan con la emisión del Código de Ética.
Sin embargo, advirtió que no es suficiente solo la erradicación de la violencia; “aunque es una condición necesaria lo que debemos buscar es el bienestar universitario; es decir, el bienestar en todas sus facetas, tales como las condiciones de los sanitarios, de iluminación de las instalaciones, incluso de temas como la contaminación auditiva”.
El bienestar universitario debe traducirse en acciones adicionales, donde en primer lugar están los satisfactores básicos, como la alimentación –aspecto en el que la UAM es el paradigma, con sus comedores universitarios–, pero también están las actividades deportivas y culturales, añadió.
Respecto de su propuesta de flexibilidad curricular abundó que “esta es una realidad y que el reglamento de estudios superiores se actualizó y dinamizó completamente nuestra normatividad en 2024”.
Así, recordó que por diversos motivos no siempre se logra el propósito final de la titulación, por lo que “ese objetivo tendrá que intensificarse y mejorar las acciones necesarias para la retención y el tránsito adecuado en los tiempos programados para cada licenciatura”. Esta reforma posibilita la segunda carrera simultánea, lo que permite combinar 83 planes de estudio.
“Imaginemos posibilidades, por ejemplo, Derecho y Filosofía o Lingüística y Computación y su impacto en nuevos lenguajes de programación. Como estos, hay muchos perfiles muy interesantes”, comentó.
Finalmente, anticipó que durante su gestión estará en comunicación frecuente con la comunidad universitaria y con la sociedad mexicana a través de los medios de difusión universitarios.