Mil veces no, una comedia sobre el fin del mundo
Número 445
*Estará en exhibición en el Teatro Casa de la Paz de la UAM, los miércoles hasta el 11 de diciembre


Ciudad de México, año 2039. Miranda lleva cuatro años encerrada en su departamento sin salir, vivió algo muy fuerte y decidió aislarse del mundo para siempre, Baltasar en cambio huyó de una secta ultra religiosa para descubrir el mundo del que siempre estuvo aislado, llegando a la bulliciosa urbe para mudarse al departamento vacío que está frente al de Miranda, y aunque suene a que será una historia de amor, lo cierto es que no lo es.
El Teatro Casa de la Paz de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) presentará durante los siguientes nueve miércoles del año la obra Mil veces no, una comedia sobre el fin del mundo en la que el planeta no se acaba, pero sí revela un escenario cercano y decadente en el que la futura realidad se percibe como muy actual, con empleos home office, comidas a domicilio y ventas por Internet que permiten a quienes se niegan a vivir esa realidad y disfrazarla bajo el encierro de su hogar.
Escrita por Paula Zelaya Cervantes y Ana González Bello, quienes hace dos años convirtieron una mezcla de emociones postpandémicas, dudas, miedos y extrañas sensaciones en un personaje llamado Miranda, logrando una fascinante historia sobre la pérdida, el desaliento y la vulnerabilidad, pero también sobre los dulces detalles de la vida moderna, que en varias ocasiones se dejan de saborear.
“Muchas veces, de hecho, la mayoría, al amor llega a uno ya medio jodido”, dice el narrador aclarando que ésta no es una historia de amor a los pocos minutos de abrirse el telón. Ella sin ganas de conocer nada del mundo y con una sed fortísima de venganza conoce a Baltasar, un devoto, optimista e inocente, que lo único que quiere es conocer el planeta y salir a experimentarlo. Quizá sea esa la razón por la que dos seres tan diferentes se encuentran para afrontar el universo con una visión nueva nutrida por el otro.
Luis Eduardo Yee interpreta a Baltasar con la destreza de quien conoce entrañablemente a su personaje y lo interpreta desde el corazón, comparte el protagónico con Ana González Bello en el papel de Miranda, para juntos lograr una comedia con rasgos profundamente tristes que hacen que el público ría a carcajadas y suelte lágrimas, al sentirse identificados con estos lugares oscuros y gozosos.
Por su parte, Miguel Tercero interpreta tres fantásticos personajes, cada uno con un temperamento y frescura diferentes, que a lo largo de obra dan un deslumbrante color. “Miguel fue un personaje que fue surgiendo mientras adaptamos el guión al teatro, pues originalmente está pensada como una película, además sabíamos que Miguel es músico también por lo que su actuación, voz y música encajaron perfecto en el rompecabezas”, dijo Zelaya Cervantes en entrevista.
Al frente de la escenografía está Fernanda García, quien además es la diseñadora de iluminación y de vestuario, cuya propuesta gira alrededor de una cierta precariedad que viven los personajes a nivel emocional y material; “cerrarle la puerta al mundo, sacar de la vida todo aquello que es complicado y aislarse, es algo que se ve reflejado en el concepto de la escenografía, en un espacio escueto que manifiesta la precariedad y la ausencia de lo que no está, también por eso es Mil veces no, por todo lo que hay cuando no hay nada”, añadió la directora de la obra.
La realización del montaje estuvo a cargo de Emilio Trasviña como productor; Brenda de Arrigunaga en la producción ejecutiva y Cristóbal Maryán en la música original.
Mil veces no estará en exhibición todos los miércoles hasta el 11 de diciembre en el Teatro Casa de la Paz de la UAM, ubicado en Cozumel 33, Colonia Roma, Ciudad de México.