Una sola UAM en la cancha: Torneo InterUAM fortalece vínculos y valores
Número 452
Con ocho disciplinas, la edición 2025 se realiza en dos etapas: mayo-junio y octubre-noviembre, con más de 270 partidos programados
Ejemplos de éxito como el equipo representativo de futbol rápido Panteras Negras y Luis Donovan Medina Molotla, subcampeón mundial en frontón, demuestran el impacto del deporte UAM





La Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) ha puesto en marcha una versión renovada del tradicional Torneo InterUAM, una competencia que representa mucho más que una justa deportiva, es un espacio para reforzar los lazos entre las Unidades universitarias, impulsar la equidad en el acceso a la actividad física, promover la salud integral y fortalecer el sentido de pertenencia institucional.
Coordinado desde la Rectoría General a través de la Subdirección de Actividades Deportivas y Recreativas, en conjunto con las cinco sedes universitarias (Azcapotzalco, Cuajimalpa, Lerma, Iztapalapa y Xochimilco), la competición ha sido reestructurada en su formato, en sus objetivos y en su alcance, con un enfoque claro hacia la formación integral de las y los estudiantes.
En años anteriores, el InterUAM se realizaba en un modelo breve, casi relámpago, concentrado en un solo mes con juegos intensivos. Este año, como respuesta directa a la demanda de la comunidad universitaria, se ha implementado un formato itinerante y extendido, que se desarrolla en dos etapas anuales, mayo-junio y octubre-noviembre, con más de 270 partidos previstos, frente a los 160 juegos registrados anteriormente.
Esta transformación logística significa no solo un reto administrativo, sino una inversión compartida entre la Rectoría General y los campus, que permite un mayor involucramiento estudiantil, más tiempo de juego y más oportunidades para el desarrollo físico y social, coincidieron en entrevista los maestros Edgar Guzmán Bautista, subdirector de Actividades Deportivas y Recreativas y Luis Antonio Ávalos Jiménez, responsable de los equipos representativos, ambos de la UAM
Las ocho disciplinas participantes en la rama varonil y femenil son: futbol asociación, futbol rápido, basquetbol (tradicional y de tercias), voleibol (sala y playa), tochito y ajedrez. Esta última es mixta, lo que refuerza el carácter inclusivo del torneo.
“Este nuevo modelo itinerante nos permite ampliar el número de jornadas, la cantidad de partidos, y, sobre todo, el compromiso de estudiantes y Unidades con sus equipos representativos”, comentó Guzmán Bautista.
Inclusión: más allá de la competencia
La edición de este 2025 se inscribe dentro de un proyecto institucional más amplio de deporte inclusivo, el cual no requiere modificar reglamentos ni instalaciones, sino que impulsa una perspectiva en la que toda la colectividad, sin importar capacidades individuales, pueda participar del deporte desde sus posibilidades reales.
“La inclusión no es adaptar el deporte, es adaptarnos todos como comunidad a las capacidades de cada persona”, explicó Guzmán Bautista.
Aunado a las competencias oficiales, la Casa abierta al tiempo realiza caminatas, rodadas, carreras recreativas y foros, abiertos a toda la comunidad, con la intención de activar otros públicos y promover una cultura del movimiento y la salud. Estas actividades son en particular importantes para aquellos sectores que no están formalmente integrados a los equipos representativos, pero que encuentran en el deporte un espacio de bienestar y vinculación, señaló Ávalos Jiménez.
Apuntó que entre las experiencias exitosas que han surgido del torneo está el equipo de futbol rápido varonil de la Universidad, dirigido por la profesora Karla Chávez. “Este equipo, conformado en 2022 ha logrado consolidarse a nivel nacional, obteniendo un tercer lugar en torneos oficiales”.
“Lo valioso es que estos conjuntos se nutren año con año, con nuevas generaciones que heredan el sentido de identidad y el compromiso”, resaltó.
Otro ejemplo destacado es el caso de Luis Donovan Medina Molotla, de la Unidad Xochimilco de la UAM, estudiante y subcampeón mundial en frontón, quien representará a México en el Mundial Trinquete a celebrarse en septiembre próximo en Argentina. Su historia ilustra el trabajo conjunto entre las áreas académicas, administrativas y deportivas para que el alumnado pueda cumplir con sus metas académicas y deportivas de manera equilibrada.
“Para que jóvenes como Donovan representen a la Universidad, necesitamos flexibilidad académica, esfuerzo institucional y compromiso del estudiante. Ese acompañamiento es parte de lo que hace grande a la UAM”, señalaron en entrevista.
Identidad y valores universitarios
El torneo InterUAM también cumple una función sustancial: forjar identidad institucional, más allá de los colores y las sedes. Aunque cada Unidad tiene sus propios equipos, el objetivo es fortalecer la idea de una sola Universidad, en la que la competencia sana se convierte en vehículo para la construcción de comunidad.
“Queremos que las y los estudiantes que forman parte de los equipos representativos lleven tatuado el orgullo por su Institución. Que entiendan que no hay azul o rojo, sino una sola UAM”, expresó Guzmán Bautista.
Articula los tres valores fundacionales del deporte universitario: convivencia sana, competencia con sentido y construcción de identidad institucional. Además, como enfatizó Ávalos Jiménez, su impacto trasciende la cancha y se proyecta sobre otros ejes sociales: “El deporte también sirve para prevenir violencias, adicciones, exclusión. Si formamos desde aquí, formamos mejores sociedades”, manifestó.