Importante, enseñanza de Lengua de Señas Mexicana
Número 463
*Aprender LSM contribuye a la construcción de puentes de comunicación fundamentales
*“Hay muchísimas cosas por hacer, no nada más es cumplir con la palabra inclusión”
*“Es grato ver diversidad de estudiantes interesados en apoyar la comunidad sorda”


Una persona sorda no ejerce plenamente sus derechos humanos a la salud, la educación, la información y la expresión de ideas debido a los limitados puentes de comunicación con los que cuenta. Esta comunidad se ha visto obstaculizada para desenvolverse socialmente dada la invisibilización de su discapacidad, señaló Yael Zalned Caneda Aguilar, integrante de la plantilla docente del Taller de Lengua de Señas Mexicana (LSM) en la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), quien resaltó que “una comunicación directa es un mecanismo de accesibilidad indispensable para la colectividad sorda”.
Caneda Aguilar es una profesora e intérprete certificada con más de 16 años de experiencia. Desde su infancia tuvo la necesidad de aprender a comunicarse en LSM porque su entorno familiar así lo requiere y ha formado parte de una cultura rica en valores, en lingüística y en emociones.
“Destaca de la cultura sorda el hecho de que son luchadores, se manifiestan por sus derechos. Es una discapacidad invisibilizada, no te das cuenta de que ellos son sordos hasta que te acercas; estas dificultades para ellos en la sociedad los ha llevado a crear la frase: Nada sobre nosotros sin nosotros”, compartió.
Esta frasese convirtió en un principio en el que no pueden crearse políticas y tomar decisiones sobre las personas con discapacidad sin su participación en el proceso. En el caso de la comunidad sorda implica la difusión de la Lengua de Señas como factor que hace la diferencia entre poder comunicarse o no.
Esta forma de comunicación consiste en signos articulados con las manos, complementados con gestos y movimientos corporales intencionales. En México es reconocida de manera oficial como una lengua nacional, parte de nuestro patrimonio lingüístico desde 2005.
La profesora Caneda Aguilar explicó que aprender LSM es equivalente a estudiar otro idioma. Particularmente en ésta los verbos no tienen conjugaciones ni conectores. “En el español oral existe el registro, es decir, si hablo enojada, si hablo fuerte, si hablo bajito, en la Lengua de Señas pasa lo mismo, la gesticulación juega un papel importantísimo. La mala ´ortografía´ está en no gesticular”.
Las personas interesadas en iniciar su formación en LSM tienen una ventaja en la accesibilidad de cursos y de información. Pese a esto, es importante considerar la investigación previa de quienes imparten las clases, por lo que recomienda que como un primer acercamiento se puede aprender de una persona sorda que tenga a la LSM como lengua materna, si es un instructor oyente, debe contar con una certificación por parte del Consejo Nacional de Normalización y Certificación de Competencias Laborales en su estándar de competencia EC1319.
El taller que se imparte en la Unidad Xochimilco, coordinado por el Centro de Educación Continua (CEC) de la División de Ciencias Sociales y Humanidades se fundó en 2008 por la maestra Rosalía Griera Cerecedo y actualmente es coordinado por la profesora Nelly Martínez Sánchez, quien forma parte de la comunidad sorda. Está dirigido al público general y a lo largo del tiempo ha creado alianzas con otras instituciones tanto privadas como públicas para seguir impartiendo los módulos.
Cuenta con dos métodos de enseñanza, uno es con profesores intérpretes certificados y el otro es con profesores sordos que son nativos de la LSM. El objetivo de este proyecto es brindar un primer acercamiento a la cultura sorda y generar interés para seguir aprendiendo el idioma.
De acuerdo con la profesora Caneda Aguilar, uno de los sectores más atraídos en el taller es el educativo, “son quienes han pedido información, han estado presentes en los cursos de Lengua de Señas, puesto que los maestros ya reciben niñas y niños sordos, se inscriben para capacitarse y viendo que es uno de los caminos para abrir la inclusión”.
No obstante, en los cursos se encuentran distintos perfiles, “tenemos alumnas y alumnos que están estudiando educación especial, entre otras carreras como medicina, derecho, odontología y es grato ver una diversidad de gente interesada en apoyar a la comunidad sorda, porque en todos los sectores se necesita”, expresó.
Aprender LSM contribuye a la construcción de puentes de comunicación entre personas oyentes y sordas que son fundamentales para la socialización, que no sólo funge en la formación e intercambio de ideas, de cultura y de conocimiento, sino tiene la vital importancia de transmitir mensajes de estados de salud, de emergencia, de precaución o en aspectos más específicos como la situación legal de un individuo, añadió.
Desde las experiencias que presenció la profesora Caneda Aguilar, en época de COVID-19 no hubo intérpretes de Lengua de Señas suficientes que transmitieran toda la información que sucedía a nivel nacional respecto de la pandemia.
Por ejemplo, ir a un centro médico y no poder escribir un mensaje en papel porque el contacto físico era un foco de contagio, además no poder gesticular por el uso del cubrebocas aunado a que no todo el personal de salud conoce la LSM orilló a la comunidad sorda a depender de otros para comunicarse.
“Hay muchísimas cosas por hacer, no nada más es cumplir con la palabra inclusión porque así lo manifiesta Derechos Humanos, es hacer los ajustes razonables pertinentes para poder darle mecanismos de accesibilidad a todas las personas con discapacidad”, expresó.
Dentro de cualquier institución, en este caso la universidad, es necesaria la capacitación, la adecuación de instalaciones y la sensibilización respecto de la gente con discapacidad, “hace falta un área donde gestionen los requerimientos de cada discapacidad y que vean a la Lengua de Señas como algo importante dentro de la UAM, no sólo como parte de la educación continua” y reiteró un agradecimiento al CEC por el apoyo brindado al taller para organizar actividades recreativas, juegos y concursos.
Finalmente, la profesora e intérprete Caneda Aguilar extendió una invitación a la comunidad universitaria de la Casa abierta al tiempo a reflexionar sobre la relevancia de aprender LSM. “La inclusión abre puertas, todas y todos merecen tener información, educación y un equipamiento de oportunidades en todos los sentidos sin importar la discapacidad”. En la UAM Xochimilco el taller abrirá su registro para el nivel básico en enero de 2025, consulta la convocatoria en: https://www.facebook.com/LSMUAMXOCHIMILCO
Colaboración: María José Jiménez Ortega