La UAM inaugura el Laboratorio de Prácticas Escénicas en el Teatro Casa de la Paz


Número 471


Una experiencia que involucra a integrantes de la comunidad universitaria de las Unidades Cuajimalpa, Iztapalapa y Xochimilco

Este proyecto busca nuevas formas de expresión y conocimiento



Bajo el título #NoPregunten #NoHayRespuestas, la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) presentó el Laboratorio de Prácticas Escénicas en el Centro Cultural y Académico Teatro Casa de la Paz, como una experiencia interdisciplinaria que involucra a estudiantes, docentes, personal administrativo y egresados de las Unidades Cuajimalpa, Iztapalapa y Xochimilco.

Este innovador proyecto, dirigido por Raúl Mendoza Rosas, jefe del Departamento de Artes Escénicas este recinto, busca revitalizar la escena contemporánea y profundizar en el compromiso social y cultural de la Institución mediante la creación artística, desarrollada a partir de líneas de investigación interdisciplinarias, exploración escénica y pensamiento crítico.

“El laboratorio responde a un ejercicio de autocrítica institucional sobre nuestro papel dentro de la comunidad universitaria, al abrir un espacio donde se escuchen diversas voces y se desarrollen nuevos lenguajes escénicos”, destacó.

La primera edición del laboratorio se desarrolló durante un ciclo intensivo de ocho semanas (mayo-junio), en el que se integraron prácticas de investigación-creación, ciencia abierta y arte contemporáneo. El trabajo se estructuró bajo el concepto teórico de la “Red de Agujeros”, que explora las brechas sociales y simbólicas dentro de una red de relaciones.

La metodología empleada, conocida como Map of Banal Thinking, se centra en la presencia física y la corporalidad, como una ruptura con el cuerpo social. De acuerdo con Mendoza, este enfoque no es un método de actuación convencional, sino un procedimiento que transforma movimientos en estructuras rítmicas –una suerte de “matemática escénica”– que culminan con la incorporación de música y poesía.

En la presentación, los artistas ofrecieron una puesta en escena dinámica y provocadora que, mediante coreografías y un lenguaje escénico accesible, abordó críticamente diversas problemáticas sociales. “El arte es un vehículo de crítica social que nos permite conectar con el público a un nivel emocional”, afirmó Anahí Silva, estudiante de la UAM e integrante del laboratorio.

La obra propició un diálogo reflexivo con el espectador, al presentar situaciones sociales desde una mirada crítica que invita a cuestionar el statu quo. En palabras de Mendoza Rosas, el teatro se convierte en “un espacio vivo de intercambio, donde creadores y audiencia comparten experiencias, conocimientos y sensaciones”.

La presentación dejó una marca profunda entre los asistentes, generando cuestionamientos personales y sociales que apelan a una postura más consciente y activa frente al mundo actual.

Con esta iniciativa, la UAM reafirma su compromiso con el arte, el pensamiento crítico y la transformación social a través de la creación interdisciplinaria.

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