La ciencia es una práctica colectiva que florece en el intercambio de ideas: De los Reyes Heredia
Número 475
*El rector general de la UAM inauguró el 2º Simposio Internacional de Divulgación del Posgrado en Ingeniería Química y XX Semana de Ingeniería Química de la sede Iztapalapa
*A 50 años de historia “reafirmamos nuestro compromiso con la excelencia académica, con la investigación de incidencia social y con la formación de una comunidad inclusiva, crítica y comprometida”

La ciencia no es una empresa solitaria sino una práctica colectiva que florece en el intercambio de ideas, en la interacción entre el profesorado y el alumnado, en la apertura al debate crítico y en la disposición de aprender del otro, toda vez que es en la cultura de la comunidad, que el conocimiento se genera, se transmite y se enriquece, sostuvo el doctor José Antonio de los Reyes Heredia, rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
Al inaugurar el Segundo Simposio Internacional de Divulgación del Posgrado en Ingeniería Química y XX Semana de Ingeniería Química de la Unidad Iztapalapa, expuso que esta disciplina enfrenta desafíos globales que requieren soluciones innovadoras y sostenibles, y añadió que “los temas que se abordarán son un reflejo de nuestra capacidad para responder a estos retos con base en el trabajo continuo y en el aprovechamiento de la diversidad de experiencias y enfoques”.
En el marco del 50 aniversario de la UAM “reafirmamos nuestro compromiso con la excelencia académica, con la investigación de incidencia social y con la formación de una comunidad inclusiva, crítica y comprometida, en donde las actividades de comunicación horizontal del conocimiento resultan esenciales”.
El rector general subrayó que los desafíos globales de la ingeniería química tienen que ver con dos grandes ramas; la primera de ellas se relaciona con la adaptación y mitigación del cambio climático, que tiene severas consecuencias y que “las seguirá teniendo si no actuamos”.
El segundo tema es lo vertiginoso que se producen los cambios: “hoy en día estamos en una revolución 4.0 que involucra un nuevo paradigma en términos de la industria química, aunado al potencial de la Inteligencia Artificial y donde la primera pregunta para los ingenieros químicos es si vamos a ser necesarios en 20 o 40 años frente al avance de las tecnologías”.
El doctor Rompan Linares Romero, director de la División de Ciencias Básicas e Ingeniería (DCBI) de la Unidad Iztapalapa, dijo que la licenciatura en Ingeniería Química sale muy bien posicionada en los rankings, al igual que el Posgrado, “que también es muy reconocido a nivel nacional”.
Mencionó que la Institución, a sus 50 años, vive un recambio generacional, y en el caso de la DCBI profesores y profesoras se han jubilado “y están pasando la estafeta a investigadores jóvenes”, como son quienes encabezan la jefatura de área, la coordinación de la licenciatura y del posgrado; son también ellos quienes toman la batuta de la investigación, además de tener una sinergia con el estudiantado, que es muy valiosa”.
Al iniciar las actividades del simposio se rindió homenaje a la doctora Gretchen Terri Lapidus Lavine, así como al doctor Héctor Felipe López Isunza, quienes se jubilaron en este año.
Al leer la semblanza de la doctora Lapidus Lavine, el doctor Hugo Ávila Paredes, investigador del Departamento de Ingeniería de Procesos e Hidráulica, destacó que llegó a México en los inicios de la UAM, donde obtuvo su doctorado en Ciencias y donde se desarrolló profesionalmente, especializándose en el área de metalurgia.
Refirió que como docente se dedicó con gran pasión a las distintas actividades de esta universidad tanto en los programas de licenciatura como del posgrado en ingeniería química, destacando su contribución a la formación de generaciones de ingenieros y “quienes tuvimos el privilegio de ser sus alumnos reconocemos a una profesora especializada, pero además muy humana”.
En un enlace a distancia la investigadora agradeció el homenaje y al opinar sobre el futuro de la ingeniería química señaló que “debería enfocarse hacia la economía circular”.
Explicó que “si nosotros sacamos una materia prima de la tierra, tenemos que recuperarla de alguna forma y recircularla en la economía”. Para aquellos que trabajan polímeros “sabemos que el reciclaje de éstos es uno de ellos principales retos, al igual que los metales”.
Las energías renovables requieren nuevos materiales y muchos de estos “los tenemos dentro de la basura electrónica, por lo que ya no tenemos que ir a la minería”; por tanto, el reto es cómo sacar de estos desechos los materiales y reusarlos en distintos procesos y no depender de elementos muy contaminantes de la minería”.
Acera de la trayectoria del doctor López Isunza, el doctor Carlos Omar Castillo Araiza, profesor del mismo, resaltó “su reputación como el profesor más destacado en ingeniería de reactores en México”.
Para el alumnado, el doctor López Isunza fue siempre una fuente constante de motivación, no solo en lo académico, sino también como individuos, pues “tenía claro que el conocimiento no tiene sentido si no se comparte, por lo cual transmitía que la vida académica no debe buscar reconocimiento ni alabanzas, sino que debe florecer en virtud de la misma forma de enseñar a los demás”.
Al hablar sobre hacia dónde va la ingeniería química el doctor López Isunza reconoce que su futuro va a ser fundamental “si consideramos que hay otras áreas de mucha importancia como la ingeniería biológica y la ingeniería sintética”, pues “todo esto requiere de conocimientos detallados en ingeniería de reacciones”.
En ese sentido “el trabajo que he hecho sobre la fisiología del intestino humano, no es más que una recopilación de todo lo que aprendí en ingeniería química”.
La primera conferencia del Simposio estuvo a cargo del doctor José María Ponce Ortega, investigador de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, con el título Gestión de la producción y consumo sostenible a través de herramientas de integración de procesos.
En el acto inaugural estuvieron también la doctora Ariadna Morales Pérez, jefa del Área de Ingeniería Química; el doctor Guadalupe Ramos, coordinador del Posgrado en Ingeniería Química, y el ingeniero Luis Castro, secretario académico de la DCBI de la sede Iztapalapa de la Casa abierta al tiempo.