Ángela Peralta, un ruiseñor mexicano
Número 479
En conferencia en la Casa del Tiempo de la UAM se habló de la destacada soprano, conocida por su voz prodigiosa y su talento vocal
El ruiseñor mexicano voló alto, conquistando corazones y dejando una huella imborrable en la historia de la música del siglo XIX


La participación femenina en la música a contribuido a la construcción de la identidad cultural de México, dijo el maestro Juan Ramon Sandoval Prado, pianista, docente, gestor cultural e investigador de Sopromusic, durante la conferencia musical El viaje del canto de un ruiseñor mexicano, Ángela Peralta.
En el transcurso de la actividad celebrada en el Centro Cultural y Académico Casa del Tiempo de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), el pianista comentó que la práctica musical de las mujeres influyó en diversos sectores de la sociedad y contribuyó al desarrollo de la música en el país.
En el siglo XIX, las mujeres mexicanas encontraron en la música un espacio de expresión y comunicación, a menudo a través de la práctica pianística, la composición y la participación en actividades musicales domésticas y sociales.
“El aire de México, impregnado de pasión y melodía, pareció encontrar su voz en Ángela Peralta. No era una voz cualquiera, era un torrente de emociones, un canto que rompía fronteras y conquistaba corazones en los teatros más prestigiosos del mundo”, relató el docente.
María de los Ángeles Manuela Tranquilina Cirila Efrena Peralta y Castera, conocida como “El Ruiseñor Mexicano”, fue la soprano que, antes de cumplir los 20 años, ya había hecho vibrar los escenarios europeos con su prodigiosa voz.
Sandoval Prado acentuó que el canto de Ángela era un río caudaloso, que no solo entonaba notas, sino que tejía historias; cada melodía era un viaje mediante paisajes sonoros y emociones intensas. Su voz, un regalo de la naturaleza, resonaba con la fuerza del viento, la suavidad de la brisa y la pasión del sol mexicano.
Por su parte, la maestra Laura Raygadas López, pianista y educadora musical, contextualizó brevemente la biografía del “Ruiseñor mexicano” y explicó que nació un 6 de julio de 1845 en la Ciudad de México y falleció el 30 de agosto de 1883 en Mazatlán, Sinaloa.
Declaró que la soprano fue una mujer, compositora y empresaria, reconocida en México y en el mundo, su voz llegó a los más reconocidos escenarios de Europa. Desde pequeña estudió en el Conservatorio Nacional de Música y en 1860 debutó en la primera ópera montada en el país con el papel de Leonora en “El Trovador” de Guiseppe Verdini.
La maestra Raygadas López abundó que la excepcional voz de Peralta y su talento, fomentaron el reconocimiento en importantes teatros europeos como La Scala de Milán y el Teatro Real de Madrid. Sus constantes viajes, exhibieron su arte en diversas ciudades de Europa y América. Lo que a su regreso a México marcó el inicio de una etapa de presentaciones exitosas y la formación de su propia compañía operística.
Además de su virtuosismo vocal, también compuso diversas obras, incluyendo valses, romances y chotis, muchas de ellas inspiradas en México. Su música, como la galopa México y la danza Un recuerdo a mi patria, refleja su profundo amor por su tierra natal, resaltó.
La tarde se deslizó al son de piezas emblemáticas del siglo XIX, transportando al público a otra época a través de sus melodías, interpretadas en piano por las artistas Dulce María Sortibrán, Esmirna Castañeda, Martha Raygadas y el maestro Juan Ramon Sandoval, músicos de la Sociedad Promotora de Estudios Musicales del siglo XIX (Sopromusic).
La selección musical, inspirada en la obra de Ángela Peralta, deleitó con su belleza con temas como: Nostalgia, un recuerdo à mi patria, Eugenio, vals para piano, Vuelta a la patria, schottisch para piano, México, galopa, entre otros.
La conferencia hizo saber que la música femenina en el siglo XIX en México fue un campo vibrante y diverso, donde las mujeres encontraron espacios para expresarse, crear y difundir su arte, a pesar de las limitaciones sociales y culturales.
Ángela Peralta, “El ruiseñor mexicano”, fue una figura trascendental en la historia de la ópera y la cultura mexicana, cuyo legado sigue vivo en la música y en el reconocimiento de su talento y trayectoria. Su historia es un testimonio de perseverancia, pasión y la capacidad de romper barreras para alcanzar los sueños, enfatizó la maestra Raygadas López al finalizar la conferencia.
La maestra Cynthia Martínez Benavides, directora de la Casa del Tiempo, indicó que la reunión musical es parte del ciclo de conferencias “Verano Siglo XIX: Mujeres viajeras y otros relatos”, organizado por la UAM, Museologando, Fundación Liceo Sofía Labastida IAP, Sopromusic y el Colectivo Vaya Tacubaya.