La UAM se suma a los acuerdos suscritos en el Foro de Ciencia y Tecnología en la Sociedad


Número 482


*Para cooperar en la búsqueda por la paz y la seguridad humana y por encontrar respuestas a los desafíos ambientales y sociales planetarios

*Gustavo Pacheco participó en el Foro de Ciencia y Tecnología en la Sociedad, realizado en Kioto, Japón


La vigésima primera reunión anual del Foro de Ciencia y Tecnología en la Sociedad tuvo lugar en Kioto, Japón, con la participación de alrededor de mil 400 líderes globales en ciencia y tecnología, formuladores de políticas, instituciones académicas, empresarios y medios de comunicación de cerca de 80 países, regiones y organizaciones internacionales.

En ese marco, la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) recibió la invitación para participar en la reunión de presidentes de universidades, y tuvo a bien contar con la presencia del doctor Gustavo Pacheco López, coordinador general para el Fortalecimiento Académico y Vinculación, en representación del rector general, doctor José Antonio De los Reyes Heredia. También fueron invitados El Colegio de México y el Centro de Investigación y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional.

Durante los últimos 16 años el Foro ha servido como una plataforma para formar redes de colaboración entre líderes mundiales en los sectores científico, industrial y gubernamental para reflexionar acerca del progreso de la ciencia y la tecnología y los efectos tanto positivos como negativos que puedan tener en la sociedad.

El objetivo es construir una red global que permita resolver nuevos tipos de problemas derivados de la aplicación de la ciencia y la tecnología y contribuir a reforzar así los acuerdos de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible.

En esta edición, titulada Sobrecarga de información: el impacto de las tecnologías en tiempo real, se redactaron 13 puntos declaratorios con los que la Casa abierta al tiempo se suma para cooperar en la búsqueda por la paz y la seguridad humana y por encontrar respuestas a los desafíos ambientales y sociales planetarios. 

El primer punto de este documento trata sobre la inteligencia artificial (IA), una tecnología transformadora con el poder de revolucionar industrias, mejorar la eficiencia y expandir la toma de decisiones. Sin embargo, su impacto en la sociedad tiene la dualidad de ser benéfica y a la vez desafiante; mientras provee innovación y productividad, supone a su vez preocupación sobre riesgos de seguridad, desplazamiento laboral, inequidad económica y mal uso en muchas formas.

Hay una apremiante necesidad de encontrar soluciones que garanticen una gestión responsable. Gobiernos, sociedades y negocios enfrentan crecientes desafíos por establecer un cumplimiento ético y regulatorio en su uso.

La IA ha desafiado los roles tradicionales en las universidades sobre el aprendizaje y la investigación. Para garantizar que los estudiantes tengan éxito con ella, la enseñanza superior debe reevaluar su enfoque centrándose en la comprensión y utilización de tecnologías avanzadas, interpretar datos y evaluar sus resultados.

Los alumnos deben descubrir sus habilidades humanas como la creatividad, el pensamiento crítico, la destreza cultural y el emprendimiento a través de la experiencia del aprendizaje. Las universidades podrían priorizar programas de aprendizaje permanente y focalizarse en descubrir las herramientas que brinda la IA para una educación personalizada.

La rápida evolución de la inteligencia artificial tiene el potencial de transformar el campo de la salud y ofrecer ideas valiosas para mejorar la gestión médica y la eficiencia organizacional, así como facilitar las interacciones con pacientes y con proveedores de atención médica en tiempo real. Actualmente, esta tecnología es utilizada para optimar el diagnóstico, monitorear las enfermedades crónicas y acelerar el descubrimiento de fármacos.

En esta era digital, la comunicación científica, la divulgación y la participación pública efectivas y responsables son fundamentales. Los mecanismos de defensa innovadores contra amenazas impulsadas por la IA, junto con la cooperación internacional en materia de regulación y políticas integrales que puedan adaptarse a las realidades regionales, se destacan como clave para garantizar un entorno digital seguro y un avance tecnológico ético.

La intersección entre ciencia, innovación y política se encuentra ahora en un momento clave, impulsada por los rápidos avances en ciencia básica, tecnología e ingeniería. Las universidades deben mejorar su apoyo al talento científico al mismo tiempo que equilibran sus roles en el emprendimiento e impacto social, y garantizan apoyo profesional a científicos emergentes.

En los últimos años, la biotecnología ha transformado significativamente la sociedad, mejorando enormemente la salud humana, animal y vegetal, al mismo tiempo que proporciona beneficios económicos sustanciales. A pesar de los rápidos avances tecnológicos persisten desafíos, como garantizar el acceso equitativo a costosos medicamentos y a terapias personalizadas, y el apoyo a la investigación.

Se estima que para 2050 la población mundial alcance los 10 mil millones, lo que requerirá un aumento del 70 por ciento en la producción de alimentos. Enfrentar este desafío requerirá transformaciones significativas en la agricultura para mejorar la productividad, minimizar las pérdidas de alimentos y optimizar el uso del agua y el acceso a agua potable, apunta el escrito.

El enfoque de la agricultura climáticamente inteligente es esencial para garantizar la seguridad alimentaria, aumentar la productividad y reducir el impacto de la agricultura en el clima. Lo mejor de la ciencia, desde las TIC hasta la IA, puede ayudar a optimizar las técnicas agrícolas.

La creciente demanda mundial de energía y el uso continuo de combustibles fósiles son fuente importante de emisiones que exacerban el cambio climático. La cooperación internacional es esencial para una acción coordinada y respaldada por diversas tecnologías e inversiones. Para ello es importante crear estrategias para integrar la energía renovable intermitente, equilibrar la oferta y la demanda y hacer la transición hacia una red flexible y con bajas emisiones de carbono.

Los desastres naturales son cada vez más frecuentes y graves; por ello, es fundamental abordar los riesgos del cambio climático y las condiciones climáticas extremas que amenazan la infraestructura, la estabilidad socioeconómica y la dinámica geopolítica, y tomar medidas y políticas concretas para mejorar la resiliencia y apoyar la acción colectiva para las poblaciones más vulnerables.

Uno de los últimos puntos del documento resultante del Foro de Ciencia y Tecnología en la Sociedad sostiene que la colaboración sólida, efectiva y global entre academia, industria y gobierno es crucial hoy más que nunca para abordar los principales desafíos ambientales y sociales y su correlación con el desarrollo de las tecnologías.

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