Acciones para la igualdad: transformar la vida universitaria
Número 546
Se requiere un enfoque transformador que aborde las causas profundas de la desigualdad, más allá de las acciones superficiales
Importante desarrollar y aplicar políticas universitarias que plasmen la desigualdad de género en todos los ámbitos


La institucionalización y transversalización de la perspectiva de género son procesos clave para lograr la igualdad entre hombres y mujeres en las instituciones, coincidieron en señalar las ponentes durante el segundo día de trabajo en el IV Congreso de Inclusión en la Perspectiva de Género en la Investigación: reinventando la vida universitaria para la igualdad plena de género.
En la actualidad, las prácticas sexuales de riesgo entre jóvenes no pueden entenderse únicamente como producto de la desinformación, dijo Carlos Fabrizio Álvarez Macías, sociólogo especialista en prevención de violencia sexual y de género de la Universidad Autónoma de Nuevo León, en su ponencia Género y Educación, desde una mirada sociológica.
Explicó que las campañas de salud sexual han enfatizado por décadas el uso del condón como estrategia preventiva frente a embarazos no planeados e infecciones de transmisión sexual, la evidencia muestra que saber cómo protegerse no siempre garantiza conductas sexuales seguras.
El inicio temprano de relaciones sexuales, las múltiples parejas, la infidelidad, el consumo de sustancias en el encuentro sexual y, sobre todo, el no uso de métodos anticonceptivos persisten como comportamientos comunes entre la juventud, incluso en contextos donde existe acceso a la información. Esto indica que el ejercicio de la sexualidad está atravesado por factores subjetivos, emocionales, simbólicos y culturales que exceden el enfoque biomédico de la prevención, aseguró.
Por su parte, Diana Rocío Cruz Garduño, egresada de la Licenciatura de Sociología de la Unidad Azcapotzalco de la UAM, expuso el tema Retos y aportes de la educación menstrual popular, y refirió que la educación menstrual es un proyecto de investigación-acción feminista, una práctica pedagógica colectiva y experimental, construida sobre un sincretismo en el que convergen argumentos científicos, espirituales y de salud.
Aseveró que la educación menstrual “es una vía de resistencia y transformación, una pieza que la faltaba al rompecabezas de la dignidad de las mujeres y personas que menstrúan”, que permite que se reconozcan las desigualdades sistémicas, que atraviesan las vidas de niñas, jóvenes mujeres y otras personas menstruantes. Dijo que es necesario, además de interpelar, abrir posibilidades para construir otras formas de entender y vivir las experiencias menstruales, que no sean invasivas, revictimizantes o clientelares por procesos dialógicos, creadores e interculturales.
Andrea Catalina Meneses Saldarriaga y Tatiana Andrea Gómez Henao, del Instituto Universitario Digital de Antioquia, Colombia, dictaron la ponencia Mujeres que habitan la ruralidad en la educación superior: desafíos, roles de género y territorio, caso de estudio universitario digital de Antioquia.
El acceso a la educación superior para las mujeres en zonas rurales enfrenta desafíos únicos relacionados con roles de género tradicionales, acceso limitado a recursos y el impacto de la dinámica territorial, subrayaron.
Ellas a menudo asumen la mayor parte de las responsabilidades del hogar, lo que dificulta su participación en la educación superior. Además, la falta de infraestructura adecuada y la percepción de la educación como menos relevante para sus roles tradicionales posibilitan la creación de barreras adicionales.
La educación superior permite ayudar a las mujeres rurales a acceder a empleos mejor remunerados, promoviendo su autonomía económica y reduciendo su dependencia de los roles tradicionales, enfatizaron.
En su intervención, Raquel Ramírez Salgado, investigadora, comunicadora, feminista y activista; Walys Becerril Martínez, docente y tallerista en temas de género y comunicación, y Edith Leal Miranda, doctora en Literatura por la UNAM, hablaron del tema Impacto del amor romántico, maternidad y trabajo de cuidados en la construcción de autonomía de las mujeres durante su trayectoria universitaria.
Indicaron que el amor romántico, la maternidad y las labores de cuidado tienen un impacto significativo en la construcción de la autonomía de las mujeres a lo largo de su trayectoria universitaria, a menudo generando desafíos y desigualdades.
El amor romántico, como construcción social, puede limitar las opciones de las mujeres al priorizar las relaciones de pareja y la maternidad, desviando su atención de metas académicas y profesionales.
En ese sentido, Ramírez Salgado citó a Marcela Lagarde, en su libro Los cautiverios de las mujeres: Madresposas, monjas, putas, presas y locas, que refiere a la privación de la libertad, la dependencia vital y la subordinación al poder, tanto institucional como individual, que limita las opciones y el control sobre sus propias vidas.
El concepto de “madre-esposa” (madresposa) es un ejemplo de cómo la maternidad y las responsabilidades domésticas pueden convertirse en una forma de cautiverio, limitando el desarrollo personal y profesional de las mujeres, concluyó.
La clausura del IV Congreso de Inclusión en la Perspectiva de Género en la Investigación, tuvo la participación de las doctorasRaquel Güereca Torres y Lidia Blázquez Martínez, ambas del Departamento de Procesos Sociales de la Unidad Lerma; la doctora Ana María Soto Blanco, del Departamento de Política para la Igualdad de la Universidad Nacional, Costa Rica, y Gabriela Quirós Sánchez, del Instituto de Estudios de la Mujer de la misma institución.
Las participantes concordaron que el objetivo del congreso es promover la igualdad de género en el ámbito de la investigación, analizando cómo se puede integrar esta perspectiva para lograr una mayor equidad y justicia en los procesos investigativos y sus resultados. Así mismo, transformar la vida universitaria y la investigación para que sea más inclusiva y equitativa para todos.