Académico de la UAM, galardonado con las Cátedras Marcos Moshinsky
Número 559
*Por su trabajo Caos en sistemas polaritónicos fuertemente interactuantes
*Esta condición ha sido poco explorada a nivel internacional y hay muy pocas indagatorias al respecto

Miguel Ángel Bastarrachea Magnani, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), fue galardonado por su trabajo Caos en sistemas polaritónicos fuertemente interactuantes por la Fundación Marcos Moshinsky, asociación civil cuya misión es impulsar la ciencia en México.
El trabajo galardonado con las Cátedras de Investigación Marcos Moshinsky 2024, reúne dos temas de investigación: el caos y las tecnologías emergentes, éste último fundamental para la descripción microscópica de la naturaleza que se hace a través de la mecánica cuántica y que tiene vertientes aplicadas en el terreno de la tecnología cuántica.
El propósito del proyecto es estudiar el fenómeno del caos en los sistemas hechos de polaritones desde el punto de vista teórico, lo cual ha sido poco explorado a nivel internacional, por lo que hay muy pocas indagatorias al respecto, apuntó el académico del Departamento de Física en la Unidad Iztapalapa.
El caos recoge situaciones de fenómenos de la naturaleza con propiedades complejas e impredecibles, lo que se presenta en la física tradicional, en la cuántica y la microscópica, así como en diversos aspectos de la vida, explicó.
Los polaritones son estados que describen la interacción de la luz y la materia fuertemente; al interactuar con la luz, la materia puede ganar propiedades de la luz y viceversa, y eso tiene aplicaciones en la actualidad.
Estas cuasipartículas cuánticas se han empleado con el fin de desarrollar estrategias para crear materiales con propiedades ópticas sintonizables; es decir, que puedan cambiarse de manera externa a través de la luz o en el procesamiento de información, tanto en el terreno clásico como en el cuántico. Esto promete generar dispositivos a futuro con diversas aplicaciones tecnológicas.
A corto plazo, el objetivo es obtener una comprensión más profunda de la luz y de la materia a nivel microscópico. El campo de los polaritones ha emergido hace 15 o 20 años en el extranjero; en México, en los últimos dos años, un grupo de profesionistas jóvenes que regresó de otros países se ha dedicado a impulsar tanto la Física de polaritones, como las tecnologías cuánticas.
El proyecto de investigación que presentó para concursar es el resultado de varios temas de interés que desarrolló desde la licenciatura hasta el doctorado y que consideró eran campos fértiles de estudio. Aplicó por primera vez al concurso en la convocatoria de 2024 de la cual fue uno de los elegidos entre seis galardonados.
Su formación también como doctor en Filosofía le ha permitido rebasar las herramientas científicas al explorar la Filosofía del mito, la Filosofía del símbolo, la Estética y en general le ha servido como conocimiento complementario que le da un carácter más amplio a su quehacer científico y le aporta una visión integral de manera inter y multi disciplinaria, como lo manifestó en entrevista para el Semanario de la UAM.
El doctor Bastarrachea Magnani refirió que los estudiantes que egresan de la Licenciatura en Física en la sede Iztapalapa salen con muy buena formación, tanto por los programas de estudio como por el sistema trimestral, cuentan con la capacidad fortalecida para hacer posgrados, investigación o incorporarse al sector privado o público.
“Para mí es un orgullo haber ganado la cátedra y representar a la Universidad en el terreno científico y de frontera. A medio siglo de existencia de la UAM, esta distinción me permite inspirar la idea de un cambio generacional en donde tomemos la estafeta de todo lo que se ha hecho en las primeras cinco décadas y poderlo proyectar a futuro para seguir posicionando a nuestra Institución en la Ciencia y la investigación en México en los siguientes 50 años”.
Los otros galardonados fueron Oscar Jasel Berra Montiel, de la Facultad de Ciencias en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí; Alma Xóchitl González Morales, de la División de Ciencias e Ingenierías en la Universidad de Guanajuato; José Alberto Martín Ruiz, del Instituto de Ciencias Nucleares de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); Eden Morales Narváez, del Centro de Física Aplicada y Tecnología Avanzada de la UNAM, y José Alberto Vázquez González, del Instituto de Ciencias Físicas de la UNAM.