Tejiendo Redes: la UAM como epicentro de la dramaturgia feminista
Número 567
Dramaturgas y directoras de México y Colombia se reúnen en Centro Cultural y Académico Teatro Casa de la Paz para compartir escena y reflexión
El proyecto busca visibilizar a mujeres creadoras que enfrentan brechas de género y estructuras violentas



En un contexto donde el arte se convierte en herramienta de transformación social, el proyecto Tejiendo Redes emerge como una plataforma que conecta dramaturgas y directoras de México y Colombia, generando vínculos creativos desde una perspectiva feminista, intergeneracional y territorial.
Susana Meléndez, dramaturga y co-directora del proyecto, compartió en entrevista cómo esta iniciativa ha logrado articular afectos, memorias y prácticas escénicas que desafían las estructuras tradicionales del teatro. “La realización de esta red de lecturas dramatizadas entre México y Colombia representa que los sueños se hacen realidad”.
Este espacio “lo imaginamos hace muchos años y hoy por fin se materializa”; lo que comenzó como una idea entre creadoras se ha convertido en una red viva que permite el encuentro entre mujeres que antes no se conocían, ni siquiera dentro del mismo país. “Las mexicanas que participan no habíamos tenido oportunidad de conversar entre nosotras, y con las colombianas, muchísimo menos”.
Este proceso ha implicado reuniones formales e informales, donde se comparten intereses artísticos, preocupaciones personales y reflexiones profundas; conversar parece algo pequeño, pero en realidad es un acto de resistencia. “Empezamos a nombrar lo que nos incomoda, lo que nos hace falta, los miedos que atravesamos cuando estamos creando”.
Una red que se expande desde el escenario
La quinta edición de la Red de Lecturas Dramatizadas México-Colombia se lleva a cabo en el Centro Cultural y Académico Teatro Casa de la Paz, organizada por Tejiendo Redes. Mujeres Hacedoras de Teatro.
Para este intercambio entre mujeres escénicas de 25 a 35 años fueron seleccionadas tres dramaturgias colombianas: Emperatriz. El resentimiento de las domésticas, de Conny Solarte; Eloísa, de Karen Ospina, y Trilogía sobre el horror del cielo en la tierra, de María Alejandra Colorado. Las directoras mexicanas encargadas de montar estas lecturas son Iankarla Castillo, Jimena Hinojosa y Larissa Goyco, respectivamente.
Uno de los retos más significativos fue articular las diferencias culturales y estéticas entre creadoras de distintos países. “Las directoras primero leen el texto en privado, luego conversan con la dramaturga y así se abre el diálogo. Las obras están atravesadas por las historias personales de sus autoras, lo que exige sensibilidad y respeto”.
Este enfoque permite que las obras no solo se presenten, sino que se transformen en espacios de diálogo y reflexión. “Nos interesa no solo vincularnos, sino preguntarnos cómo nos vinculamos para que estos proyectos tengan más vida después de las lecturas dramatizadas”.
Emperatriz. El resentimiento de las domésticas, Eloísa y Trilogía sobre el horror del cielo en la tierra continúan presentándose en el CCA Teatro Casa de la Paz de la UAM los días 26, 27 y 28 de septiembre, en ese orden.
Una de las piezas más emblemáticas del proyecto es Conjuro en tres, que reúne en escena a Rosario Castellanos, Elena Garro y Pita Amor. “La idea surgió de un diálogo entre nosotras y al ponerlas sobre la mesa, vimos que eran personalidades muy distintas. Investigamos sus vidas y descubrimos que coincidieron en tiempo y territorio. Entonces nos preguntamos: ¿qué hubiera pasado si las juntamos?”.
La velada transcurre en medio de rituales y conjuros, así como el descuartizamiento de un lechón como representación del hombre incapaz de destetarse de la figura materna y cuenta con las actuaciones de Fernanda Bada, Fernanda Mora y Frida De La Torre, que se presenta el sábado 27 y el domingo y 28 de septiembre, a las 13 horas, y hasta el 5 de octubre, en el CCA Teatro Casa de la Paz.
La obra reflexiona sobre cómo el amor atraviesa sus obras y sus vidas, cómo fueron delimitadas por construcciones románticas. “Queríamos que el público se preguntara quiénes son, que compren sus libros, que las lean. Es una invitación cálida hacia ellas”; asimismo, se abordan temas como la invisibilización, la maternidad y las estructuras patriarcales que dificultaron su reconocimiento, apuntó Meléndez.
Otro eje del proyecto es la red de encuentros intergeneracionales, con clases magistrales impartidas por Laura Uribe, Daniela Rea y Gabriela Miravete. “Nos dimos cuenta de que las largas trayectorias de otras mujeres artistas son fundamentales para repensar nuestro hacer. Queremos descubrir su saber, ver qué podemos aprender, qué caminos podemos allanar”.
Uribe aporta desde el teatro interdisciplinario; Rea, desde el periodismo con enfoque en maternidad y violencia; mientras Miravete, desde la ciencia ficción feminista. “Queremos ver cómo ellas piensan su práctica en relación con los movimientos feministas actuales”.
Imaginar un teatro sin violencia
Tejiendo Redes se ha convertido en un trampolín para muchas creadoras; pues “nos han dicho que es un punto de conexión. Desde algún encuentro, conocen a otras y se vinculan. El sueño es expandirse a más países de Latinoamérica, indagar en sus territorios, imaginar juntas”.
Meléndez exhortó a las jóvenes que comienzan su camino a “que busquen aliadas con otras mujeres. Ya somos muchas haciendo otras prácticas y nos entusiasma abrir puertas”; pero también reconoce los retos y la falta de oportunidades laborales y de políticas públicas que contemplen la vida de las mujeres artistas. “Por más entusiasmo que tengas, la infraestructura no nos sostiene”.
Al pensar en el futuro del teatro hecho por mujeres, apuntó que; “imagino generaciones que no hayan pasado por procesos violentos para dedicarse a las artes. En mi generación, todas fuimos formadas desde la violencia. Las redes afectivas que impulsa son un oasis; donde nuestras formas de trabajo y formación ya no estén basadas en estructuras que violentan nuestros cuerpos. Nuestro cuerpo es el primer sujeto al que hay que cuidar”.
Y para cerrar, compartió una frase que guía todo su quehacer: “Para generar una red, solo hace falta comenzar a tejer”.