Alumnas de la UAM analizan el pensamiento disléxico para promover la inclusión


Número 589


Quince de cada 100 niños en educación básica están diagnosticados con este trastorno

Impacta negativamente en el desarrollo social del individuo y compromete sus oportunidades laborales futuras



Se calcula que, en México, 15 de cada 100 niños en educación básica están diagnosticados con dislexia, definida como la dificultad específica del aprendizaje manifestada principalmente en el impedimento del reconocimiento preciso de palabras, la ortografía y los procesos de decodificación lectora, la cual frecuentemente permanece sin identificación oportuna o pasa desapercibida.

Con el propósito de promover la inclusión, así como información y experiencias sobre este trastorno, alumnas de la Maestría en Diseño, Información y Comunicación (MADIC) de la Unidad Cuajimalpa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) diseñaron una exposición interactiva de carácter divulgativo que muestra las habilidades cognitivas, las percepciones, las dificultades y las fortalezas del pensamiento disléxico.

La propuesta forma parte del proyecto Pensar más allá de las palabras. Exposición interactiva sobre la divulgación de la dislexia, con el que Heaven Love García Martínez, Frida Jiménez Guerrero, Anayeli Paulino de Jesús y Guadalupe Zarco Díaz obtuvieron el grado de maestras, luego de presentar el examen correspondiente.

“Al profundizar en el estudio de esta condición constatamos que sus implicaciones trascienden el ámbito académico, pues no sólo afecta el deletreo o el área de precisión de lectura, sino que a su vez incide directamente en otras dimensiones como la coordinación psicomotriz, la planificación ejecutiva y la organización temporal, lo cual impacta negativamente en el desarrollo social del individuo y compromete sus oportunidades laborales futuras”, dijo García Martínez.

Agregó que al constituir una variación neurocognitiva y no una enfermedad, la dislexia no admite curación, sino que requiere de estrategias pedagógicas especializadas y adecuaciones curriculares pertinentes.

A lo largo de la presentación, Jiménez Guerrero explicó que dicha iniciativa se compone principalmente de tres etapas, la primera que incluye una serie de carteles narrativos e infográficos que informan sobre la dislexia; la segunda integrada por aplicaciones de realidad aumentada, y la tercera, la interacción que los participantes tienen con dichas herramientas.

La actividad inmersiva permite a las y los visitantes participar en la exhibición de manera más dinámica, además de que aparecen audiovisuales de entrevistas con personas disléxicas.

Asimismo, se cuenta con una página web, que sirve como un primer acercamiento al proyecto, proporciona información sobre la exposición y funge como repositorio del material.

“La intención es que las y los asistentes experimenten un lado más vivencial a partir de conocer datos y experiencias de personas con esta condición, y se fomente su integración en el aula”, comentó Paulino de Jesús.

Por su parte, Zarco Díaz manifestó que el proyecto se orienta hacia las tres líneas de investigación de MADIC: el diseño de información, que organiza y estructura los contenidos para facilitar su comprensión, las estrategias de comunicación, que aseguran la transmisión clara y significativa del mensaje, y los sistemas para la interacción, que posibilitan experiencias accesibles, intuitivas y centras en el usuario.

Como parte de las conclusiones, consideró que este tipo de proyectos “no sólo son pertinentes para abordar la dislexia, sino que también pueden aplicarse a la divulgación de otras neurodivergencias para fortalecer así la inclusión educativa y social”.

El jurado estuvo integrado por el doctor Bruno Arturo Luna Ramírez, las doctoras Silvia Zarid Álvarez Lozano, Margarita Espinosa Meneses y la maestra Lucila Mercado Colín, quienes reconocieron públicamente la capacidad académica de las aspirantes a obtener el grado de maestras en Diseño, Información y Comunicación, además de destacar la calidad del proyecto en donde la interdisciplinariedad es “completamente explícita”.

“Se trata de una investigación que culminó en un producto social educativo muy importante que merece divulgarse”, refirió Espinosa Meneses.

Por su parte, el doctor Luna Ramírez externó que este acto significa una etapa más de su desarrollo profesional y las compromete en el ejercicio de su profesión con el bienestar social de la investigación y la docencia.

“La UAM espera que en su desempeño profesional sabrán llevar con dignidad la ciencia y hacer mérito al privilegio de haber recibido una educación a nivel posgrado que las incorpora al grupo de profesionales especializados”.

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