Manuel Felguérez, un artista adelantado a su época


Número 594


Especialistas participaron en conversatorio de cierre de la exposición Una máquina estética, en la Rectoría General de la UAM



Manuel Felguérez fue un artista que se adelantó a su época, aseguró la doctora Martha Takane Imay, durante el conversatorio de cierre de la exposición Una máquina estética, que se presentó en la galería que lleva su nombre en la Rectoría General de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Justo con este proyecto que dio título a la exposición, el artista zacatecano trabajó en 1975 en un laboratorio de cómputo para explorar las conexiones entre el arte y la ciencia a través de una serie de premisas trabajadas numéricamente, gracias a una Beca Guggenheim y como profesor invitado en la Universidad de Harvard, en colaboración con Mayer Sasson.

Los más de 200 dibujos que arrojó la computadora fueron fuente de inspiración para muchas de sus obras, donde círculos, triángulos y rectángulos constituyen su lenguaje plástico.

En ese sentido, la académica adscrita al Instituto de Matemáticas de la Universidad Nacional Autónoma de México, analizó su obra desde su disciplina y señaló que la abstracción se convierte en su herramienta de trabajo, cuya definición se refiere a extraer las propiedades del objeto a estudiar.

“Por ejemplo, en matemáticas no se estudian las cosas redondas como la pelota de tenis o de ping pong, sino la abstracción en este caso llamada esfera”.

Consideró que, a pesar de la propuesta “mecanicista” del planteamiento original de la propuesta, la creatividad del maestro Felguérez se impuso para ofrecer piezas con una gran expresividad.

De acuerdo con la doctora Takane Imay, desde pequeño, el pintor y escultor mexicano tenía una obsesión por las máquinas y su funcionamiento, lo que le permitió ser un estudioso de aspectos relacionados con el área físico-matemática para fines de este proyecto.

El doctor Adolfo Mantilla, coordinador académico de la Academia de las Artes, órgano colegiado que tiene en su acervo parte de las obras y esculturas derivadas de este ejercicio y que formaron parte de la exhibición en la Casa abierta al tiempo, destacó que el maestro afirmaba: “Me queda claro que existe la inteligencia artificial, lo que me intento preguntar y tal vez responder, afirmativa o negativamente es qué tanto es posible lograr sensibilidad artificial, que es otra cosa”.

Recordó que desde finales de la década de los 60, y en el periodo de los 70 y 80 del siglo pasado, existió un interés por explorar la relación entre arte, tecnología y ciencia en la que Manuel Felguérez se convierte en una suerte de pionero.

“Sigo admirado de cómo hace 50 años enfrentó lo que hoy día es la noción de transdisciplina y por ello es muy meritoria su labor ante las condiciones en las que se encontraba para hacer este proceso de exploración; hoy día estamos mucho más cercanos a interactuar o usar eso que se ha llamado inteligencia artificial generativa, chat GPT, pero hace cinco décadas no existía nada de eso”.

El doctor Mantilla también detalló que el maestro Felguérez entró a la Academia de Artes como académico de número en la sección de Escultura justo en 1975, por lo que “era muy importante tener esta exposición aquí, en colaboración con la UAM para celebrar el 50 aniversario de su ingreso”.

En el marco del evento, informó que en el primer trimestre del próximo año, la Academia de las Artes lanzará un proyecto editorial que hace referencia a Una Máquina Estética y que contendrá en un par de casos, textos inéditos del artista.

“Son conferencias grabadas que dio dentro de la Academia, forman parte de nuestra Fonoteca y se trasladarán a texto, a lo que se suman cuatro artículos de autores contemporáneos entre los que se incluye el de la doctora Takane Imay.

En el conversatorio estuvieron presentes la doctora Yissel Arce Padrón, coordinadora general de Difusión de la UAM y el doctor Henry Eric Hernández García, jefe del Departamento de Artes Visuales de la Galería Metropolitana.

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