Neurodesarrollo en México, 50 años de avance en la atención infantil


Número 598


La UAM conmemora cinco décadas de trabajo interdisciplinario en la atención de niños con trastornos del neurodesarrollo

Especialistas reiteran que la identificación de signos de alerta en las primeras etapas de la vida es clave para una intervención oportuna y mejorar el pronóstico del niño



La Maestría en Rehabilitación Neurológica (MRN) de la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) conmemora 50 años de formación de profesionales en neurorrehabilitación, este encuentro académico tiene como interés reflexionar el trabajo interdisciplinario en neurodesarrollo infantil, dijo el doctor Mario Antonio Mandujano Valdés, profesor e investigador del Departamento de Atención a la Salud de la División de Ciencias Biológicas y de la Salud (CBS).

Durante la celebración se llevó a cabo la mesa especial “50 años del neurodesarrollo en México”, integrada por especialistas de alto nivel en el tema, donde el doctor Mandujano Valdés indicó que el objetivo la MRN de la Unidad Xochimilco ha sido formar profesionales de alto nivel capaces de generar y difundir conocimientos, planear, operar y evaluar programas de intervención para la prevención y atención de alteraciones neurológicas tempranas.

“El programa de maestría tiene un enfoque integral, interdisciplinario y preventivo, centrado en el daño neurológico en la infancia, aborda la rehabilitación desde diversas perspectivas, integrando conocimientos de campos como la medicina, la psicología, la pedagogía y la enfermería”, explicó.

Por su parte la doctora Thalía Harmony Baillet, científica y médica mexicana del Instituto de Neurobiología de la UNAM, habló sobre el Método Katona, señaló que es un enfoque de neurohabilitación y neurorrehabilitación desarrollada por el doctor Ferenc Katona en Hungría a finales de los años 60 y principios de los 70 del siglo pasado.

Expuso que este método se centra en la detección y prevención temprana de secuelas en el sistema nervioso de recién nacidos y lactantes en riesgo de daño neurológico, aprovechando la plasticidad cerebral mediante la repetición de maniobras sensoriomotoras específicas para activar funciones neurológicas. 

Como diagnóstico temprano, permite identificar posibles problemas de neurodesarrollo, como la parálisis cerebral, trastornos de atención, de lenguaje o de aprendizaje, que a menudo se detectan más tarde. Al activar los patrones sensoriomotores, se promueve un neurodesarrollo más organizado y se reduce la posibilidad de que se presenten déficits y secuelas a largo plazo, resaltó.

A su vez, la maestra Regina Ferrari Montemayor, egresada de la Licenciatura Psicología Educativa de la Unidad Xochimilco, abordó el tema de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), una alteración del desarrollo neurológico caracterizada por un patrón continuo de falta de atención, hiperactividad e impulsividad.

La especialista refirió que este desorden puede generar dificultades en el funcionamiento diario y en el aprendizaje. Las personas con TDAH luchan por concentrarse, mantenerse quietas y controlar sus impulsos, lo que puede afectar la escuela, el trabajo y las relaciones personales.

El TDAH se divide en tres grupos principales: falta de atención (dificultad para enfocarse, perder objetos y olvidar tareas), hiperactividad (inquietud, moverse constantemente, hablar mucho) e impulsividad (dar respuestas apresuradas, dificultad para esperar turno, interrumpir a otros), estos síntomas, que suelen aparecer antes de los 12 años, pueden afectar significativamente la vida diaria y el rendimiento escolar, subrayó.

Ferrari Montemayor detalló que la forma de tratarlo es una combinación de medicamentos, psicoterapia (terapia conductual) y educación para padres, que ayudan a manejar los síntomas y mejorar el funcionamiento general, aunque no existe una cura. El tratamiento más efectivo es personalizado, con monitoreo y ajustes continuos para optimizar los resultados para cada individuo y familia.

En su intervención la maestra Crisanta Cruz González, Psicóloga clínica y especialista en Trastorno del Espectro Autista (TEA), reveló que esta condición del desarrollo neurológico se caracteriza por diferencias en la interacción social, la comunicación y la aparición de comportamientos e intereses restringidos y repetitivos, los cuales que se manifiestan desde los primeros años de vida.

El término “espectro” se utiliza para reflejar la amplia variabilidad de síntomas y el grado de apoyo que requieren las personas afectadas.

Abundó que, desde la psicología, el apoyo a personas con TEA, se emplean enfoques como el Análisis Conductual Aplicado (ABA), terapias del habla y lenguaje, y programas de habilidades sociales.

Puntualizó la importancia de usar la comunicación visual, establecer rutinas claras y directas, ser paciente y fomentar un entorno de aceptación para mejorar la autonomía, las habilidades sociales y la comunicación, promoviendo una mejor integración social y funcionalidad.

“Es crucial aceptar a la persona con autismo tal como es, comprender que cada individuo tiene necesidades y fortalezas únicas, y buscar el apoyo de profesionales para adaptar el tratamiento y las intervenciones a cada persona”, concluyó.

A 50 años de neurodesarrollo en México, el compromiso de la UAM se reafirma a través de la Maestría en Rehabilitación Neurológica de la Unidad Xochimilco, celebrando cinco décadas de formar profesionales con una visión científica, ética y socialmente comprometida para mejorar la salud neurológica poblacional desde un paradigma científico y humanístico.

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