La UAM fue sede de la Segunda Muestra de Cortometrajes Duranguenses “El vuelo de las palomas”
Número 613
Promueve la creatividad cinematográfica y posiciona a Durango como un centro estratégico de producción audiovisual en México



La Casa Rafael Galván fue el escenario de arranque de la Segunda Muestra de Cortometrajes Duranguenses “El vuelo de las palomas”, actividad realizada en el marco del 13° Festival de Cine Paloma Itinerante, un proyecto cultural que busca difundir y fortalecer la creatividad cinematográfica de jóvenes realizadores de Durango.
El festival ha recorrido diversas ciudades, entre ellas Puebla, ahora llega a la Ciudad de México como un espacio de encuentro, crítica y formación que impulsa la reflexión en torno a la historia del cine y sus posibilidades expresivas.
Con esta muestra se busca fomentar la producción audiovisual de género en Durango, consolidando a la región como un centro relevante de creación cinematográfica en el país.
El jueves 25 se presentaron seis cortometrajes que dan cuenta de la diversidad temática y estilística de los realizadores duranguenses: Caras vemos, corazones disparejos (2022), de Omar García, inspirado en el refrán popular, narra el amor imposible entre Adriana y Rodrigo, atrapados en una trama de ambición, manipulación familiar y creencias religiosas.
Hiroshima (2019), de Andrei Maldonado, pieza experimental de poco más de tres minutos realizada con técnica estenopeica. Sus imágenes oníricas, difusas y de gran profundidad de campo evocan un lenguaje visual íntimo y no convencional.
Mi amigo Kevin (2024), de Brandon Alvarado, narrado en primera persona, plasma las experiencias de abuso infantil y familiar de su protagonista, quien encuentra en un amigo imaginario un aliado inesperado. El final revela una confesión sorprendente.
La vejez de Don Juan (2023), de Rafael Urista, la trama gira alrededor de un viejo seductor, enfermo y decadente, que invita a cenar a una joven mientras su esposa agoniza en la habitación contigua. Un relato que expone la ambigüedad del deseo y la crueldad.
El ensueño de Carlota (2021), de Deniss Barreto, pieza que a través de la mirada de una adolescente que se resiste a crecer, la directora aborda la adolescencia como etapa determinante de la vida y reflexiona sobre el papel de la mujer en la sociedad.
Estoy bien (2024), de Luis Enrique Castañeda, una historia abierta a dos lecturas: la resiliencia en medio del caos o la simulación de bienestar frente al desorden existencial.
La Muestra de Cortometrajes Duranguenses se consolida como un espacio de difusión para nuevos talentos cinematográficos, al tiempo que abre el diálogo sobre las problemáticas sociales, los procesos de identidad y la experimentación estética.
El Festival de Cine Paloma Itinerante reafirma así su vocación de ser un punto de encuentro cultural que fomenta la creación, el intercambio y la crítica cinematográfica dentro y fuera de la región.