cOsmO: un universo de luz, títeres y creación para las infancias
Número 624
Una coproducción México-Canadá que transforma el escenario en un universo sensorial
Títeres, luz y texturas para explorar el origen del mundo desde la mirada infantil



En un escenario donde la palabra cede el paso a la luz, la textura y el movimiento, cOsmO emerge como una experiencia escénica que transforma el teatro en un universo sensorial; esta obra para primeras infancias, y para quienes aún conservan la capacidad de asombro, propone un viaje poético al origen del mundo, donde los capullos iluminados revelan los elementos naturales y los títeres transmiten emociones que desbordan el lenguaje.
“Es una obra sobre la felicidad de dar a luz, de tener vida, de compartir emociones con el público”, afirma Hélène Ducharme, codirectora de la puesta en escena junto con Haydeé Boetto. Ambas artistas, con amplia trayectoria en el teatro de objetos, han trabajado desde 2021 en esta creación interdisciplinaria que busca conectar con infantes desde los tres años, pero que también toca fibras profundas en adultos.
La génesis de cOsmO partió de una búsqueda escénica que pronto se transformó en una exploración poética sobre el origen del mundo. “Al principio pensábamos en animales, en figuras humanas, mamá, papá (…) pero nos encantó imaginar cómo se crea el universo”, relata Ducharme. Así, cada capullo en escena representa uno de los elementos naturales: tierra, agua, aire y fuego. Dentro de ellos, la vida se gesta, la luz aparece y los niños observan cómo todo se transforma.
La obra se construyó a lo largo de tres años, en residencias creativas en Canadá y México. “Cada encuentro era breve, pero suficiente para llevar materiales, hacer prototipos de títeres, objetos, música, y pensar juntos”, recuerda la artista canadiense, en entrevista.
El proceso incluyó pruebas en guarderías, donde los niños interactuaron con los títeres, la escenografía y los sonidos. “Queríamos ver qué les llama la atención, qué les emociona. Eso nos ayudó a afinar cada detalle”.
La estética de cOsmO se basa en capullos iluminados desde dentro, títeres que parecen surgir de la materia misma, y una escenografía envolvente diseñada por Emilio Zurita. “No hay techo ni piso fijo. El ángulo cambia, pasamos por arriba, por abajo, por adentro (…) todo se transforma”, explica Ducharme. La tela, la luz, el video y el sonido, compuestos por Raúl Zambrano, se integran para crear un universo multisensorial que estimula la imaginación infantil.
Pero más allá de lo visual, cOsmO es una experiencia emocional. “Yo digo el bebé porque es la luz. Los niños se identifican con esa luz, la siguen como si fueran ellos en relación con el mundo”. Después de cada función, los pequeños se acercan, preguntan, quieren tocar los títeres, explorar el escenario. “Es una obra que genera alegría, curiosidad, conexión”, relató.
Para Ducharme, el teatro infantil tiene un papel fundamental en el desarrollo emocional y creativo de las niñas y los niños. “El teatro en vivo permite compartir con otros, estar en una sala, sentir la energía. Y los títeres ayudan a cambiar la escala: lo inmenso y lo diminuto, lo cercano y lo lejano. Los niños se identifican con los objetos, los colores, los movimientos. Les encanta”.
La manipulación de los títeres, su ritmo, su relación con el público, es clave para transmitir emociones complejas. “Es como el trabajo de máscara. Hay una coreografía, una mirada, una textura que habla al niño. Y eso me encanta: buscar cómo puede hablar un objeto a un niño”.
Presentar cOsmO en el Teatro Casa de la Paz de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) tiene un significado especial para la creadora. “Es un espacio perfecto: pequeño, cercano, íntimo. El público se siente parte del universo, y eso es justo lo que queremos: que sea un mundo completo, donde todos estén dentro”.
La relación con las universidades, como la UAM, ha sido clave en el desarrollo del proyecto; “hicimos la creación en el MUAC, que nos apoyó mucho. Las universidades tienen redes, contacto con públicos diversos, y eso es muy valioso. Se nota que hay una conexión profunda con el arte escénico para niños”.
En el panorama artístico contemporáneo, Ducharme considera que el teatro infantil debe ocupar un lugar central., pues “es importante unir artistas de gran talento que se dediquen a las infancias, incluso a la primera infancia. Yo trabajo también con niños en el espectro autista, y creo que el teatro sensorial es fundamental para ellos”.
Actualmente, la artista desarrolla en Canadá un nuevo proyecto titulado Estrella Fugaz, donde los niños estarán en escena, podrán tocar, moverse, vivir el teatro desde adentro. “Me gusta el teatro como cOsmO, donde los niños están en la sala. Pero me encanta cuando están con nosotros, cuando hay proximidad, relación”.
La puesta en escena es una experiencia de luz, de vida, de creación compartida; un universo que se abre desde el escenario para abrazar a cada espectador, sin importar su edad; es una invitación a mirar el mundo con ojos nuevos, desde el capullo, desde el origen, desde la magia.
Esta es una coproducción entre Motus. Marionnettes & Théâtre (Montréal) y Núbila Teatro (Ciudad de México); las funciones se realizarán el viernes 10 y sábado 11 de octubre en el Teatro Casa de la Paz de la UAM. Una oportunidad para que niñas, niños y adultos se sumerjan en un universo donde todo comienza con la luz y la vida.