Fundación UAM celebra logros con cena-baile y fortalece apoyo al estudiantado
Número 659
El evento se realizará el 19 de noviembre con capacidad para 950 asistentes
Auditorías externas garantizan transparencia en el uso de recursos y fortalecen la confianza institucional

“Queremos que el orgullo UAM se fortalezca y reconocer que somos una universidad de gran impacto en el país”, afirmó Juan José Solís Delgado, director ejecutivo de la Fundación Casa Abierta al Tiempo UAM, al convocar a la comunidad y al público en general a la cena-baile anual que celebra logros institucionales y recauda fondos para apoyar al estudiantado de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
Esta instancia realizará el próximo 19 de noviembre su cuarto baile institucional, una iniciativa que nació como estrategia para adquirir computadoras nuevas destinadas al alumnado y que ahora se ha consolidado como un espacio de encuentro entre egresados, docentes, personal administrativo y estudiantes. El evento se llevará a cabo en un salón con capacidad para 950 personas, señaló.
La venta de boletos avanza y hasta ahora se tiene vendido el 50 por ciento de la capacidad total, pero para incentivar la participación, la Fundación efectúa promociones semanales que incluyen boletos adicionales para rifas y obsequios como sudaderas y playeras institucionales; habilitó un mapa interactivo para que los asistentes elijan su asiento y mesa, lo que mejora la logística respecto de ediciones anteriores.
Durante esta actividad se entregarán reconocimientos a benefactores, estudiantes destacados y aliados estratégicos que han contribuido en forma constante al cumplimiento de la misión de la Fundación. Buscan que las cinco Unidades universitarias y la Rectoría General convivan en un ambiente festivo que refleje el compromiso institucional con la inclusión y la transformación social, refirió.
Acciones concretas que fortalecen
A lo largo del año, la Fundación desarrolla acciones de alto impacto en distintas sedes. En la Unidad Azcapotzalco, entregó herramientas industriales por un valor aproximado de 150 mil pesos para el taller de Ingeniería Mecánica.
“El alumno usa herramientas que son utilizadas en la industria. Cuando salga, sabrá que trabajó con equipo vigente”, mientras la Unidad Iztapalapa está por firmar un convenio con Fundación Educa para otorgar becas; por su parte, la Unidad Xochimilco colabora en un proyecto de investigación en Cuemanco.
Estas acciones responden a un plan estratégico hacia 2030, alineado con los ejes de la Rectoría General y enfocado en atender las necesidades específicas de cada Unidad académica, anotó Solís Delgado.
Con más de 200 mil exalumnos, la Fundación reconoce el reto de ampliar su base de benefactores y recuperar vínculos con generaciones anteriores. Para ello, intensificó su presencia en actividades universitarias, ferias y espacios, donde busca visibilizar su labor y reconectar con antiguos alumnos. “Queremos que nos conozcan, que sepan que existimos. Con eso es más que suficiente”, expresó el director ejecutivo.
Además, existe un programa de mentorías que vincula a matriculados con egresados experimentados, promoviendo el acompañamiento académico y profesional. “Muchos egresados se han unido. El alumno se siente arropado y conducido por alguien con experiencia en la industria”; esta propuesta contempla sesiones mensuales de orientación, donde los estudiantes pueden aterrizar ideas, definir metas y recibir guía directa de profesionales consolidados.
Transparencia y compromiso social
La transparencia en el uso de recursos es una prioridad. Este año, la Fundación implementó auditorías externas para garantizar que cada aportación se utilice en forma eficiente y ética. “No hay manera de que nadie pueda tomar ni un solo peso. Tenemos que ser muy eficientes para siempre dar lo mejor de nosotros”, puntualizó el director.
Destacó que canalizan donativos económicos y en especie, mantienen una política de rendición de cuentas que busca generar confianza entre sus aliados y benefactores.
El equipo de trabajo también ha adoptado una visión humanista de su labor. “Tenemos un trabajo privilegiado. No cualquiera lo tiene; nuestro único objetivo es ayudar”, afirmó Solís Delgado. Agregó que atiende casos de alumnado que requieren anteojos, equipos de cómputo o acceso a actividades culturales, y ha logrado canalizar apoyos que inciden directamente en su bienestar académico.
La UAM reafirma su compromiso con la comunidad universitaria, la promoción de la cultura institucional y la generación de oportunidades para el desarrollo académico y profesional del alumnado. La cena-baile se presenta como una celebración de los logros alcanzados y una invitación abierta a seguir construyendo comunidad. “Queremos que la colectividad se sienta orgullosa, feliz y conforme con lo que estamos haciendo. Y vamos a seguir haciendo más”, concluyó.
Más información en: https://www.fundacionuam.org/