El imaginario mexicano desde la mirada de Wendy Cabrera Rubio
Número 679
Utiliza la investigación de archivo como base de su trabajo para cuestionar elementos del imaginario visual mexicano
La artista visual, ofreció una charla dedicada a la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) como parte de las actividades del Café de la Galería Metropolitana

Con un enfoque en los procesos creativos y la exploración de la imagen, la artista Wendy Cabrera Rubio se presentó en el Café de la Galería Metropolitana, recinto cultural y académico de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), donde conversó con los asistentes y ofreció una charla dedicada a la institución.
A través de su agudo enfoque en los mecanismos de producción de imágenes, la artista Cabrera Rubio ofreció una relectura del icónico video de Walt Disney, The Grain That Built a Hemisphere, que habla del maíz, en la que cuestionó cómo el gigante del entretenimiento construyó una narrativa sobre un elemento fundamental de la identidad mexicana. Su análisis desafía la aparente inocencia del material para revelar las sutilezas de la representación cultural.
Cabrera Rubio dijo que el cortometraje fue producido durante la Segunda Guerra Mundial por encargo de la Oficina de Asuntos Interamericanos (OIAA, por sus siglas en inglés). Su objetivo era mejorar la imagen de Estados Unidos en América Latina, presentándolo como un aliado y promotor del progreso científico y la prosperidad, en oposición al imperialismo de la Alemania nazi.
El discurso sugiere que el progreso del maíz y, por extensión, el de América Latina, depende de la tecnología y la ciencia moderna, que, implícitamente, provienen de Estados Unidos. Esta perspectiva minimiza el conocimiento ancestral y las prácticas agrícolas locales en favor de una visión de desarrollo occidental, señaló.
La artista visual mexicana de arte contemporáneo examina cómo se forjó una identidad nacional mexicana basada en un pasado indígena idealizado, que aún hoy permea el imaginario popular. Explicó cómo las imágenes y los objetos artísticos han sido instrumentalizados para fines políticos.
Ejemplificó su obra teatro didáctico que problematiza la cámara multiplano patentada por Walt Disney Studios en 1940, que revisa las relaciones entre la estética y la ideología, y analiza cómo el arte ha sido utilizado como estrategia estatal para influir en las poblaciones.
Sostuvo que, a lo largo de la historia, el arte ha demostrado ser una herramienta formidable para la propaganda y el control social, siendo instrumentalizado por el Estado para moldear la opinión pública y legitimar ciertas agendas políticas.
Más allá de su valor estético, las obras artísticas han servido para construir una identidad nacional oficialista, en tanto proyectan los valores, ideales y aspiraciones que el poder considera fundamentales para la cohesión social.
En este sentido, puntualizó que la relación entre el arte y el poder ha sido una constante, la producción cultural ha servido tanto para denunciar injusticias como para consolidar una narrativa que favorece los intereses estatales.
En esa línea, centró su análisis en el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez (1919-2013) quien fue un proyectista clave en la construcción del México moderno de la segunda mitad del siglo XX y primer Rector General de la UAM.
Expuso que su obra financiada y promovida por el Estado, se enmarca en un proyecto posrevolucionario que buscaba modernizar el país, generar un sentido de identidad nacional cohesionado y reforzar la institucionalidad del gobierno.
A Cabrera Rubio le interesa la manera como la estética de un edificio se relaciona íntimamente con la población y transmite un significado ideológico. En este contexto, señaló que la UAM sería un ejemplo de cómo una obra pública contribuye a una narrativa nacionalista y modernizadora, agregó.
La charla de la artista no solo ofreció una visión crítica sobre la relación entre el arte y las estructuras ideológicas, sino que invitó a los asistentes a cuestionar sus propias percepciones. Al finalizar la noche en El Café de la Metropolitana, quedó claro que el verdadero valor de su trabajo reside en la capacidad de despertar una reflexión necesaria y permanente, mientras desafía los argumentos establecidos en el mundo del arte contemporáneo.
Luego de una noche llena de debate, la artista dejó a la audiencia una idea poderosa: “El arte no es un reflejo pasivo de la sociedad, sino un agente activo que puede denunciar y transformar la ideología”, concluyó.